La compañía eléctrica alemana RWE ha criticado la decisión de los partidos de la coalición gubernamental de adelantar el apagón nuclear y clausurar las últimas plantas atómicas en Alemania lo más tarde en 2011.
"Estamos haciendo experimentos con la competitividad de nuestra economía con un resultado incierto", afirma Jürgen Grossmann, presidente de RWE, en declaraciones que publica hoy el rotativo "Bild".
Tras subrayar que no es el único en sentirse preocupado, Grossmann señala en un tono sumamente crítico que "la fiabilidad de este gobierno no debe ser cuestionada únicamente en cuestiones energéticas".
El presidente de RWE subraya que la energía nuclear continúa siendo necesaria para asegurar el abastecimiento eléctrico y señala que el apagón nuclear traerá consigo que éste ya no se verá garantizado por la plantas atómicas alemanas.
Las críticas de Grossmann se producen después de que la compañía eléctrica E.ON, la mayor de Alemania, anunciara que presentará demanda contra el Gobierno alemán por el nuevo impuesto para el combustible nuclear y la decisión de adelantar el apagón nuclear.
E.ON subrayó ayer que reclamará "compensaciones por los daños millonarios que causará la decisión" de adelantar la clausura de las plantas atómicas para defender los intereses de sus más de 500.000 accionistas.