El embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Robert Callahan, se mostró hoy optimista de las posibilidades que tiene Nicaragua para obtener la renovación del "waiver" o certificado correspondiente al año fiscal 2008-2009, necesario para la continuidad de la ayuda bilateral.
El "waiver" es un certificado que otorga EE.UU. para avalar la continuación de la cooperación entre los dos países y que está supeditado al avance que registre Nicaragua en la resolución de las reclamaciones de propiedades confiscadas durante la primera etapa sandinista (entre 1979 y 1990) a ciudadanos estadounidenses.
"Yo soy optimista en que vamos a dar el 'waiver' a Nicaragua, vamos a saber a finales de este mes o principio de agosto, yo soy optimista, aunque no lo puedo decir al cien por ciento porque no es decisión mía", expresó Callahan en declaraciones a periodistas.
El diplomático afirmó también que mantiene una fluida comunicación con la oficina del procurador general de la república, Hernán Estrada, y que existe una oficina dedicada exclusivamente a la propiedad.
Estrada viajó el domingo pasado en compañía de una delegación hacia Washington a fin de realizar gestiones con congresistas de ese país para lograr la dispensa.
Antes de viajar a Washington, el procurador puntualizó que Nicaragua resolvió 44 reclamaciones de estadounidenses en lo que va de año.
Agregó que en el 2008 se resolvieron 41 casos; que en el 2007 se gestionaron 37 reclamaciones, y que desde 1990 diversos gobiernos pagaron 1.228 millones de dólares para atender las demandas de norteamericanos cuyas propiedades fueron confiscadas por los sandinistas.
El embajador de Estados Unidos ofreció sus declaraciones después de participar en un acto junto a la Directora de la Policía, la primera comisionada Aminta Granera, en el Laboratorio de Criminalística de la Policía donde entregó una donación de equipos de investigación valorados en 88.300 dólares.