La esposa del candidato Musaví amenaza a Ahmadineyad con ir a los tribunales si no se disculpa


Zahra Rahnavard, la mujer del candidato pro reformista Mir Husein Musaví, anunció hoy que emprenderá acciones legales contra el presidente iraní , Mahmud Ahmadineyad, si no retira las acusaciones contra su persona en un plazo de 24 horas.


En una multitudinaria rueda de prensa, inusual en Irán, la esposa del principal rival del mandatario aseguró que Ahmadineyad ha insultado "a todo el pueblo de Irán y a las mujeres", al acusarla en televisión de falsificar sus títulos universitarios.


"Me he visto obligada a estar hoy aquí por los insultos que he recibido. No he venido solo a defenderme a mí misma si no al pueblo iraní y a todas las mujeres que también han sido insultados. Han sido engañados", afirmó.


"El cargo de presidente es un cargo muy importante; es el número dos después del líder supremo. No es posible que alguien en esta posición pueda mentir tanto", agregó Rahnavard que se ha convertido, a su pesar, en la estrella de la campaña electoral iraní.


Extraña protagonista en un juego electoral que siempre ha sido cosa de hombres en Irán, la esposa de Musaví ha roto moldes y ha logrado movilizar a las mujeres con su decisión de implicarse en la campaña electoral y subirse al escenario con su marido.


Licenciada en Artes y en Política, artista y profesora, se ha transformado en un modelo a seguir por las miles de mujeres que luchan por las libertades y los derechos femeninos en un país que discrimina a la mujer.

 

El pasado miércoles, Ahmadineyad, que busca repetir mandato, trató de apagar su emergente estrella con una acusación directa contra su persona que ha desatado una enorme polémica.


El mandatario, que parece a la defensiva, también acusó a los ex presidentes Ali Akbar Hashemi Rafsanayaní y Mohamad Jatamí de corrupción y de complot con Musaví para acabar con los logros de su gabinete.


Algunos juristas han pedido su descalificación al considerar que sus palabras -igualmente censuradas, aunque de forma velada, por el líder supremo, ayatolá Ali Jamenei- podría atentar contra los principios de la Constitución.

 

"Ese día sentí pena, porque vi que el presidente no conocía la ley y había traspasado sus límites. Las leyes dicen que una persona no puede acusar a otra en público sin pruebas", dijo hoy a la prensa Rahnavard.


"He hablado con un abogado y en caso de que Ahmadineyad no pida disculpas al pueblo iraní, a mí y a Musaví, y a mí misma por separado, lo denunciaré", señaló.


En este sentido, Rahnavard subrayó que el cargo de presidente es tan importante "que debería haber un organismo que supervise su actividad".

 

"Ha desprestigiado el cargo de presidente, porque no puede salir en la televisión a injuriar a otros. La Presidencia se logró en Irán tras mucha sangre, y no se puede desprestigiar con este tipo de acciones", añadió.


"No pueden aceptar que una mujer tenga varios títulos y sea la primera en ser profesora de arte. Es una denuncia contra todas las mujeres iraníes", subrayó.


Rahnavard dio a entender que los fines de Ahmadineyad eran totalmente espurios, destinados a quitar del camino a un rival que se ha convertido en un peligro.


"Es parte de una conspiración organizada. El primer propósito era quitarse de medio un rival. Y hay otros motivos que no puedo decir", añadió.


Más de 46 millones de iraníes están llamados a la urnas el próximo 12 de junio para elegir el décimo Gobierno desde el triunfo hace treinta años de la Revolución islámica.


Aunque no existen sondeos fiables, todo apunta a que el resultado será muy apretado entre el ex primer ministro Musaví, cuyo apoyo popular crece de forma sostenida día a día, y el ex presidente Mahmud Ahmadineyad, que mantiene el respaldo que le permitió vencer en 2005.


La clave será el denominado "voto del silencio", que engloba a indecisos y desencantados, y que constituye una parte importante del electorado.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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