La falta de seguridad limita la efectividad de las operaciones de rescate


A medida que pasan los días, la inseguridad crece en Puerto Príncipe y dificulta la búsqueda de supervivientes del terremoto que el pasado martes asoló la ciudad, dijo hoy el experto de la Oficina de la Comisión Europea para la Ayuda Humanitaria (ECHO) Borja Miguélez en una entrevista con Efe.


Aún quedan esperanzas de encontrar personas con vida entre los escombros y los operativos de salvamento se intensifican en busca de "milagros" que permitan dar con supervivientes, pero la falta de seguridad limita la efectividad de estas labores.


Los problemas crecen sobre todo en las llamadas "zonas rojas", que los técnicos han denominado de este modo para identificar áreas de mayor inestabilidad por la composición social de su población y porque ya presentaban problemas desde antes de que se produjera la catástrofe.

 

"Tenemos pocos vehículos para transportar a los rescatadores y no se puede trabajar de noche. Pero esto no es una crítica, al contrario, me siento muy satisfecho del esfuerzo que se está haciendo con los recursos existentes en una situación tan difícil", aseguró.


En otras catástrofes es posible mantener los trabajos por la noche, pero en el caso del terremoto de Haití, debido a la inseguridad, hay que acabar al caer la tarde y regresar a los campamentos de los equipos.


"Esto acorta mucho las horas de trabajo, porque hay que finalizar antes de lo normal para tener tiempo de regresar a las bases de operaciones todavía con luz", agregó.

 

Una de las formas en que se manifiestan los problemas de seguridad es en los incidentes que surgen entre las bandas por el control de determinadas zonas.


"Eso crea inseguridad y nos obliga a retirar equipos de las zonas de trabajo, como ocurrió ayer" en uno de los lugares donde se estaban efectuando labores de búsqueda y rescate.


Miguélez, quien se ocupa de la logística y de la seguridad del transporte de los operativos de rescate, tiene como misión "garantizar que la gente pueda trabajar de forma segura".

 

Según explicó, la del terremoto de Haití es una de las mayores operaciones de ayuda y rescate organizadas en el mundo y en ella participan más de 2.000 especialistas en salvamento de 21 países y de 50 agencias diferentes, con la ayuda de 180 perros adiestrados.


Para coordinar todo el programa de seguridad, la ECHO ha pedido ayuda con el transporte a la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah), pues "hace falta el triple de camiones y mucha más protección", dijo.


El experto subrayó la magnitud del movimiento sísmico, sufrido en especial por la capital haitiana, que afectó incluso a instalaciones de la ONU, como el Hotel Christopher, que se vino abajo y donde "murió mucho personal de la ONU y de la Minustah, militares y civiles".

 

"Eso ha descabezado la estructura de mando, han tenido que reubicar sus instalaciones en otro lugar" y volver a organizarse para llevar a cabo el trabajo, explicó Miguélez.


El especialista en logística y seguridad se siente "triste de ver que toda esta ayuda no se puede rentabilizar en conseguir unos mejores servicios y en una mejor respuesta de cara a la gente", aunque reiteró que no se puede criticar la ayuda que se está prestando, "que ha sido muy profesional".


Pero, en su opinión, las características del país y, en particular, de Puerto Príncipe, con sus problemas estructurales y las dificultades de todo tipo que se observan, suponen grandes obstáculos para el desarrollo de estas labores.


Sobre los incidentes violentos y los saqueos que se están registrando en la ciudad siniestrada, Miguélez dijo que no han afectado directamente a los equipos de salvamento y rescate y agregó que estos efectivos no han sufrido hasta el momento agresiones, robos, ni saqueos de sus vehículos.


fecha edicion
old id
515666
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América