La madre de una colombiana detenida en el asalto israelí a la flotilla internacional que llevaba ayuda humanitaria a Gaza exigió hoy a ese país la liberación de su hija.
Edda Virginia Manga nació en Bogotá y vive desde 1986 en Suecia, donde adquirió la nacionalidad y se casó con un historiador sueco, quien también se encuentra preso por las autoridades israelíes.
"Es una persona que cree en la paz y cree que los seres humanos debemos tratarnos como seres humanos. Se fue en esta misión humanitaria, ella estaba escribiendo un blog y lo último que ella escribió es que estaba en el barco turco Mavi Marmara y que había cinco barcos misiles del Estado de Israel rodeando el barco", dijo su madre, Laura Otálora.
En declaraciones a la emisora La W, Otálora agregó que en el último comentario en su blog su hija indicó que helicópteros se acercaban por la derecha y que algunos periodistas españoles pudieron documentar en vídeo los ametrallamientos por parte de las fuerzas israelíes contra la misión humanitaria.
Por el momento, la embajada de Suecia dice que ni Manga ni su esposo están entre los muertos o los heridos, y por eso se cree que está presa en la cárcel de Bersheva.
Su prima Alexandra García, residente en Bogotá, confirmó a Caracol Radio que la cancillería sueca adelanta negociaciones con el Gobierno israelí para conocer la suerte de las víctimas del ataque.
Mientras, la embajada israelí en Colombia emitió un comunicado en el que afirma que Manga rechazó el ofrecimiento de las autoridades para ser deportada de inmediato, por lo que "permanecerá en Israel por 72 horas hasta que los trámites de deportación sean completados".
El comunicado añade que Manga se identificó ante las autoridades como ciudadana sueca, lo que implica que "los trámites de rigor se están coordinando" desde el consulado israelí en Estocolmo.
Israel tachó hoy de "hipócrita" la condena del Consejo de Seguridad de la ONU a los actos de fuerza que ocasionaron al menos nueve muertos y decenas de heridos en el asalto israelí a la flotilla internacional que llevaba ayuda humanitaria a Gaza.
Un portavoz israelí explicó que unos cincuenta pasajeros de los barcos se han identificado y están en el aeropuerto de Ben Gurión, cercano a Tel Aviv, a la espera de un vuelo para ser deportados a sus países de origen, mientras que los que se niegan a identificarse han sido trasladados a la prisión de Bersheva.
El Consejo de Seguridad de la ONU pidió que se realice una investigación imparcial y creíble de los hechos y condenó los "actos de fuerza" que provocaron muertos y heridos, pero evitó condenar explícitamente a Israel.