La fiscalía del Tribunal Especial para Líbano (TEL) considera "prematuro" celebrar un juicio en ausencia a los cuatro miembros del partido chií libanés Hizbolá acusados del asesinato en 2005 del ex primer ministro libanés Rafic Hariri.
Así lo dijo hoy el fiscal Daniel Bellemare durante una vista abierta en el TEL en la que los jueces quieren escuchar las posturas de la defensa y la fiscalía sobre la posibilidad de celebrar un juicio en rebeldía a los acusados, sobre los que pesa una orden de arresto desde el pasado 28 de junio.
El fiscal argumentó que un juicio en ausencia "debe de ser un último recurso", y consideró que en este caso "todavía se pueden dar otros pasos" para detener a los sospechosos, a los cuales Hizbulá no querría detener por considerar que el tribunal está politizado.
Bellemare reconoció que en el Líbano "hay circunstancias especiales y únicas" que dificultan "la localización y el arresto" de los cuatro acusados, pero propuso instar a las autoridades libanesas a intensificar los esfuerzos para detenerlos.
El fiscal aclaró que es necesario aclarar a las autoridades libanesas que "son ellos y no la fiscalía" del TEL los que tienen que arrestar a los acusados.
Las reglas del TEL establecen que en el caso de que los acusados no hayan sido arrestados en el plazo de 30 días después de que se haya hecho pública la acusación, el juez de la Sala Preliminar puede solicitar el inicio del juicio en ausencia de los acusados, según fuentes del tribunal.
Según los jueces, ese período comenzó el pasado 15 de septiembre de 2011, "cuando se publicó en la mayor parte de los diarios libaneses carteles con las fotografías y los datos personales de los acusados".
La acusación ha identificado a Mustafa Amine Badreddine, de 50 años, como el organizador del atentado; a Salim Jamil Ayyash, de 47 años, de coordinar el equipo y de perpetrar el ataque; y a Hussein Hassan Oneissi (37) y Assad Hassan Sabra (34), de preparar el vídeo en el que se reivindicaba la falsa autoría del atentado.
El TEL, creado en 2007 a petición del Líbano y mediante una resolución de las Naciones Unidas, está encargado de juzgar a los responsables del atentado con coche bomba en el que Rafic Hariri y otras 22 personas murieron el 14 de febrero de 2005 en el centro de Beirut.
Ningún tribunal internacional ha celebrado hasta el momento procesos sin haber detenido antes a los acusados.