El empresario argentino Pascual Mastellone decidió vender La Serenísima, la mayor compañía láctea de Argentina, y el principal interesado es la francesa Danone, que ya controla el negocio de yogures y postres de la firma.
La negociación, que está abierta desde hace tiempo y parece encaminada, se lleva adelante de manera muy reservada, señalaron fuentes de ambas empresas citadas hoy por el diario argentino La Nación.
La Serenísima, fundada en 1929, registró pérdidas por tercer año consecutivo en 2008, cuando facturó 2.300 millones de pesos (unos 608 millones de dólares), y el agravamiento de su situación financiera disparó todo tipo de rumores sobre un inminente traspaso.
En 1996 la empresa de Mastellone se asoció con Danone para la producción, comercialización y distribución de yogures y postres de La Serenísima.
El vínculo entre ambas compañías ha sido tan fuerte en los últimos años que en diciembre pasado la firma francesa le prestó a La Serenísima 8,4 millones de dólares para que pudiera concretar un pago de intereses de deuda.
La empresa maneja más del 70 por ciento del negocio de la leche vacuna fluida que se comercializa en Buenos Aires y su populoso cinturón urbano, con una producción diaria de más de 2 millones de litros.
En total, La Serenísima procesa a diario 4,8 millones de litros de leche para convertirlos en distintos productos.