La Fundación de Bill Clinton planea trasladar sus oficinas al distrito financiero de Manhattan y abandonar así el neoyorquino barrio de Harlem, al que tan bien le vino en su día que el expresidente apostara por él como base de operaciones tras dejar la Casa Blanca.
La Administración General de Servicios detalla hoy en el diario The New York Times que Clinton mantendrá su despacho de exmandatario en ese barrio del norte de Manhattan, pese al traslado de las oficinas de la William J. Clinton Foundation al sur de la isla, que ahora ofrece alquileres más baratos.
Clinton decidió, hace ya diez años, establecer la sede de su fundación y su despacho de expresidente en el barrio de Harlem, conocido tradicionalmente por su población marginal y con fama de ser una zona conflictiva.
Concretamente, la fundación abrió sus puertas en la mítica calle 125, llamada también el Bulevar de Martin Luther King y considerada la "Calle Mayor" de Harlem.
En la esquina de esa calle con la Avenida Lexington es donde Lou Reed decía acudir a comprar heroína en la canción "I'm Waiting for the Man", y cerca de donde se cruza con el Bulevar Malcolm X es donde Clinton decidió establecerse en julio de 2001, tras dejar la Casa Blanca, lo que contribuyó decididamente a la recuperación económica y revitalización social de la zona.
Además, entre otras actividades, la fundación del expresidente -cuya sede está también muy cerca del mítico Teatro Apollo donde Michael Jackson saltó a la fama- lanzó programas para asesorar a los pequeños negocios del barrio, de mayoría negra, y fomentar la apertura de cuentas bancarias entre quienes no tenían ninguna, al tiempo que impulsó la edición de una guía Zagat de Harlem.
"Harlem siempre me ha impactado, como un lugar humano y vivo, donde hay un ritmo para la vida y una canción para el corazón, donde no importa cuán malo fuera que su gente levantaba la cabeza y continuaba, y donde, cuando las cosas mejoraban, la gente era agradecida y cuidaba de sus vecinos", dijo Clinton el día que se trasladó allí.
Diez años después, la zona se ha revitalizado, su población se ha diversificado y, en general, existe cierto sentimiento de agradecimiento hacia el expresidente.