La gobernadora de Hawai, Linda Lingle, vetó hoy una ley que hubiera permitido las uniones civiles entre personas del mismo sexo, poniendo fin a semanas de especulaciones sobre qué decisión tomaría en ese debate emocional.
La decisión se produjo el día en el que o tenía que rubricar o vetar la ley, que fue aprobada por el Legislativo estatal a finales de abril.
"No ha habido otra ley que haya estudiado más o un asunto sobre el que haya reflexionado más que la ley 444 de la Cámara y el matrimonio como institución", señaló la gobernadora.
"He sido clara y consistente en mi oposición al matrimonio entre personas del mismo sexo y considero que la ley es esencialmente eso: el matrimonio entre personas del mismo sexo pero llamado por otro nombre", explicó su decisión.
Si Lingle no hubiera vetado la ley, la medida hubiese garantizado a parejas homosexuales y lesbianas los mismos derechos y beneficios que el estado concede a los matrimonios, pero sin tener que autorizarlos.
Otros cinco estados y el Distrito de Columbia permiten el matrimonio homosexual.
Los líderes de la Cámara de Hawai ya han dicho que no van a tratar de levantar el veto de Lingle, con lo que es probable que la decisión de la gobernadora sea la definitiva.