La activista guatemalteca Norma Cruz fue galardonada hoy con el Premio Internacional a las Mujeres con Coraje en una ceremonia presidida por la primera dama de EE.UU., Michelle Obama, y la secretaria de Estado, Hillary Clinton.
Cruz, presidenta de la "Fundación Sobrevivientes", fue honrada por sus "persistentes esfuerzos por poner fin a la cultura de impunidad del asesinato y otras formas de violencia contra las mujeres en Guatemala", señaló Clinton al entregarle el premio.
"Pese al gran riesgo a su seguridad personal, Norma Cruz ha alzado su voz y ha sido extraordinariamente valiente", afirmó la jefa de la diplomacia estadounidense durante la ceremonia, que tuvo lugar en la majestuosa sala Benjamin Franklin del Departamento de Estado, seguida de un coctel en la sala Thomas Jefferson.
La defensora de los derechos de las mujeres, que se emocionó visiblemente cuando recibió el premio de la mano de Clinton, fue honrada junto a otras siete destacadas activistas procedentes de Afganistán, Irak, Malasia, Níger, Rusia, Uzbekistán y Yemen.
En declaraciones a Efe tras recibir el galardón, Cruz señaló que ha sentido "dos emociones" en la ceremonia.
El hecho de que un Estado, el primero de hecho, reconozca y honre su trabajo, su lucha por las mujeres le da mucho ánimo, explicó.
"Nos llena de mucha fortaleza, porque en un entorno como el que hay en Guatemala, donde los niveles de violencia son tan altos y los muros que hay que romper tan fuertes, de vez en cuando hace falta este tipo de ánimo", afirmó Cruz.
Por otro lado, la activista se emocionó pensando en "todas esas mujeres que ya no están, a las que le quitaron la vida de una manera tan violenta y que hoy no están para contar su historia".
Cruz asume con gran responsabilidad el premio concedido por el Gobierno de EE.UU. y quiere seguir luchando para "erradicar ese mal que es la violencia que ha atravesado a mi país".
Según Cruz, "cientos de mujeres" mueren al año por esa violencia, que "no tiene límite, que se manifiesta a través de la violencia dentro y fuera del hogar, de abuso sexual y de su expresión máxima que es el asesinato de mujeres".
Los niveles de inseguridad y de violencia en Guatemala son tales que las mujeres luchan actualmente por el "derecho primario por la vida, y ya no por el derecho de avanzar en la dinámica de lograr derechos políticos, sociales y económicas", manifestó.
"Digo con mucha tristeza que hemos retrocedido porque hoy por hoy estamos prácticamente luchando por la vida, por acabar el día. Es una dinámica muy dura", sostuvo.
En Guatemala hay al menos tres asesinatos de mujeres al día, de manera que tan sólo entre enero y febrero se registraron 138 víctimas.
Sin embargo, el 98 por ciento de los casos de violencia contra las mujeres queda en la impunidad, explicó.
"Son cifras similares a las que vive un país en guerra y Guatemala no está en guerra", concluyó.
Entre las otras siete premiadas figuraron Wazhma Frogh, de Afganistán, directora de la ONG Global Rights; Suaad Allami, de Irak, una reconocida abogada al igual que Ambiga Sreenevasan, de Malasia; Hadizatou Mani, de Níger y quien fue vendida a un hombre a la edad de 12 años por 500 dólares; y la rusa Veronika Marchenko, quien dirige la ONG Mother's Right.
Clinton también honró a Mutabar Tadjibayeva, de Uzbekistán, y Reem Al Numery, de Yemen, que, cuando tenía 12 años fue obligada a casarse con su primo de 30.