Miles de personas acompañaban hoy a la venerada imagen de Santo Domingo de Guzmán, patrono de Managua, en su tradicional procesión anual por la ciudad.
La imagen, de tan solo 10 centímetros de altura, fue sacada del templo Santo Domingo, ubicado en el antiguo centro de Managua destruido por el terremoto del 23 de diciembre de 1972, para iniciar el recorrido a las 07.00 hora local (13.00 GMT).
Unos 300 policías se encargan de resguardar el orden público para garantizar la seguridad de los que participan en la procesión de "Minguito", como popularmente se conoce al santo, uno de los hitos de las fiestas patronales que comenzaron el 1 de agosto con la "Traída" de la imagen desde las Sierras de Managua, 10 kilómetros al sur de esta capital, donde se conserva el resto del año.
Las fiestas concluirán el 10 de agosto con la multitudinaria "Llevada" del santo a su santuario serrano.
Durante el recorrido por Managua la imagen está colocada dentro de una urna de vidrio y esta a su vez en una peana muy pesada que llevan sobre sus hombros y bailando lentamente los llamados "cargadores tradicionales".
El paseo de la imagen congrega no solo a fieles, sino a una legión de vendedores ambulantes de comida y bebidas, músicos populares, pagadores de promesas o simples curiosos.
Algunos cumplen promesas con los ojos vendados o haciendo parte el recorrido de rodillas, o bien se disfrazan de indígenas o esclavos africanos.
Las fiestas en honor a "Minguito" son presididas por la alcaldesa de Managua, la periodista sandinista Daisy Torres, nombrada mayordomo por la diócesis de esta capital por segundo año consecutivo.