El jefe de la misión de la OEA en las pasadas elecciones presidenciales en El Salvador, Gustavo Fernández, destacó hoy el espíritu democrático que imperó en los comicios, que a su juicio, tuvieron una "importancia histórica" para ese país.
En el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), Fernández explicó a los 34 países miembros que cuando abandonó El Salvador tras las elecciones del 15 de marzo tuvo la sensación "de haber sido testigo de un momento importante de la historia democrática del continente."
Explicó que sintió "orgullo latinoamericano" por el comportamiento de los salvadoreños ese día.
El candidato del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), Mauricio Funes, se proclamó vencedor de las elecciones presidenciales de El Salvador, derrotando en las urnas a su único rival, Rodrigo Ávila, de la conservadora ARENA, que gobernaba el país desde 1989.
"La participación ciudadana fue simplemente admirable; una votación masiva, ordenada, entusiasta, sin violencia, que dejó un mensaje inequívoco: el pueblo de El Salvador quiere democracia", expresó Fernández en la sesión ordinaria del Consejo Permanente.
El delegado de la OEA resaltó que, "pese a la pequeña diferencia de apenas dos puntos, todos los actores aceptaron los resultados la noche en que se anunciaron".
Indicó que, además, ambos candidatos "subrayaron el principio de respetar al adversario", y el presidente saliente, Elías Antonio Saca, invitó ya al presidente electo a acompañarlo a las Cumbres del SICA (Sistema de Integración Centroamericana), y de las Américas.
"Ese día se dio un paso enormemente significativo en la consolidación del proceso democrático que el pueblo de El Salvador comenzó hace 17 años, después de una prolongada y durísima guerra civil", sentenció Fernández.
El jefe de la misión de observación electoral de la OEA destacó que, en el curso del proceso electoral, las autoridades salvadoreñas aplicaron "en buena parte" las recomendaciones de los observadores, si bien también resaltó algunas "cosas que deben corregirse" para mejorar aún más el sistema electoral salvadoreño.
Fernández recomendó que El Salvador estudie el cambio del sistema de "voto domiciliario" al "voto residencial", después de "los resultados ampliamente favorables" de la prueba realizada en el Departamento de Cuscatlán.
Sugirió también, que se depure el padrón, que se clarifique la legislación sobre la propaganda y su financiación, porque "hay una deficiente reglamentación y un acceso asimétrico de los partidos a los medios de comunicación", y que se abra un debate sobre la composición del Tribunal Supremo Electoral.