Mireya Moscoso es la primera candidata a la Presidencia de la República en la historia de Panamá. Ese es un logro de la mujer y como tal es reconocida por ello.
Sobre la participación de las mujeres panameñas en la vida política, esta mujer valiente y decidida, tal como la describieron algunas mujeres que la acompañaban en un recorrido por Las Acacias, en Tocumen, Mireya opina que definitivamente ha habido un despertar en la mujer con respecto a la política en los últimos años.
En 1994 cuando aspiró a la Presidencia de la república, notaba que la mujer no participaba apoyando a otra mujer. Ahora es lo contrario, señaló, porque el apoyo que ella recibe es de la mujer joven y también la adulta, lo que significa que ha habido un despertar de la mujer en lo que a política se refiere.
Ella se alegra de haber contribuido "en una pequeñita parte" a que la mujer sea parte de la solución de los problemas y de la política del país, indicó, mientras se escuchaba una tamborera que se constituía en el fondo musical durante su recorrido por Tocumen.
Sobre la ley de igualdad de oportunidades, Mireya Moscoso dijo sentirse contenta, primero porque quien pensó en los derechos de la mujer fue el expresidente Arnulfo Arias, cuando le dio el derecho al voto.
De manera que también es su polítca y su doctrina darle participación a la mujer panameña en todos los campos de la vida nacional.
En segundo lugar se alegra de que el actual mandatario Ernesto Pérez Balladares haya sancionado la ley porque de esta forma a la mujer se le tomará más en cuenta.
Recordó que aparte de esta ley, también existe la Electoral que contempla el 30% de participación en cargos de elección, aunque a su juicio debería ser al menos un 40%.
Considera que de ahora en adelante la participación de la mujer va a ser sumamente activa en puestos directivos y en ministerios porque además de que será tomada en cuenta tiene la capacidad para trabajar.
Por otro lado, Mireya conceptúa que parte de su aporte al desarrollo de la mujer consiste en que el resto de las mujeres, al ver que ella se ha atrevido a ser la primera candidata presidencial, también se atreverán a hacer lo mismo .
De hecho, tanto personas adultas como jóvenes mujeres han tomado un papel muy activo en esta campaña y hoy existen más mujeres candidatas a puestos de elección que en 1994. Eso dice mucho del despertar de la mujer en el campo político.
Sobre la ley que se entregará mañana, Día Internacional de la Mujer, aseguró que el hecho de que contemple a las niñas es otro gran avance porque la formación empieza con la niñez, y aunque es importante que la ley contemple también a la mujer joven y a la adulta, es aún más valioso que haya contemplado también a la niña.
Su gobierno, dijo, t omará en cuenta a las tres porque cada una es importante desde su perspectiva.
Sobre la discriminación contra la mujer dijo que "definitivamente el machismo existe en este país", pero los hombres han aceptado la participación de la mujer en esta campaña mucho más de lo que la aceptaron en 1994. Eso indica que la mujer ha logrado incluso superar el machismo del hombre panameño y muchos de ellos le hacen compañía en la campaña, además de que la ven como una asesora, una ayudante y no como una rival que les quitará el puesto el día de mañana.
Está convencida, no obstante, de que hay discriminación en la campaña porque las mujeres son atacadas en lo más bajo y se les critica en cosas que son consideradas como normales en los hombres, mas no en las mujeres, sin importar que la mujer haga una campaña de altura y sin ataques personales.
Ella cree que lo que se debe dar es respuesta al país y no ataques, sobre todo, a la mujer.
Aprovechó la oportunidad para hacer llegar un mensaje de optimismo a las mujeres de Panamá, a las amas de casa, a las profesionales y obreras, a las jóvenes biológicas y de espíritu y, sobre todo, a la mujer interiorana en el Día Internacional de la Mujer.
BALBINA HERRERA
Ella fue la candidata a legisladora que más votos recibió en la campaña de 1994. Ha sido además alcaldesa y aunque ha participado en varias elecciones jamás ha perdido una.
Al ser entrevistada por este medio, la legisladora Herrera hizo alusión a aquellas mujeres que impulsaron el voto femenino que en la década del 40 fue aprobado por el expresidente Arnulfo Arias.
Hoy no se puede hablar de logros en política sin recordar a Gumercinda Páez y a Elena González quienes comenzaron la búsqueda del voto de la mujer.
Y más recientemente, a destacadas mujeres que con su lucha han logrado colocar a la mujer panameña en el sitial que se merece, sin distingos de partidos políticos. Así, Balbina Herrera reconoció la labor de Norma Cano, Julia Suira, Martha Matamoros, Alma Montenegro de Fletcher, Graciela Dixon, Teresita Yániz de Arias, Mari Blanca Staff, Gloria Young, Ileana Gólcher, Mélida Sepúlveda y Thelma king.
Y más aún, se mostró complacida de que haya una mujer que, aunque la adversa políticamente, sea hoy candidata a la Presidencia de la República. Igualmente que haya una candidata a la vice presidencia, a legisladoras, a alcaldesas y a representantes.
Lo cierto es que donde quiera que haya algún nivel de desarrollo la mujer tiene su contribución, aduce Balbina, aunque nota que es un sector "un poco invisible porque aunque impulsamos mucho, a la hora de toma de decisiones nos quedamos un poco rezagadas, pero quizás es por un problema de igualdad de oportunidades".
Sobre la ley aseguró que ninguna que se apruebe en la Asamblea Legislativa sirve de nada si no hay el instrumento adecuado para que se aplique.
Alegó que la mujer es diferente a los hombres en cuanto a características físicas y biológicas, por tanto la lucha de la mujer no es contra el hombre, sino que lo que se pide es "dame oportunidad, permíteme y dame los elementos; entiéndeme que yo soy mamá, soy compañera, soy esposa, soy novia, pero también soy trabajadora, soy profesional y de una u otra forma, yo necesito tener un espacio mayor".
Paralelamente la fuente habló de la necesidad de que sea la mujer la que tome las decisiones que le afectan. En este sentido, dijo, "yo no quiero que tú me digas que sea candidata; yo decido qué voy a hacer. Dame el impulso y las oportunidades que lo demás lo hago yo".
El hecho de que haya hoy un ministerio es importante y se reduce en varias cosas: que haya una institución que oriente, porque antes cada ministerio estaba trabajando sobre el mismo tema por su lado.
Ese ministerio por sí sólo no ayuda, pero sí orienta las políticas del Estado hacia sectores determinados.
Pero lo que más ayuda es la formación de líderes femeninas, jóvenes, obreros, y estructuras que ayuden a que todos ellos tengan mayor acceso a la participación y a su espacio.
Empero, para lograr un resultado positivo hay que segmentar el tipo de mujeres a las que se quiere beneficiar según sus necesidades. Así, la mujer afropanameña tiene sus propias características, como las tiene la campesina, la obrera, la profesional, la indígena y la dirigente comunitaria. Para todas ellas es importante la igualdad de oportunidades en su área y el respeto a la formación según su cultura.
Todas ellas están contempladas en la Ley No. 4.
En otro ángulo, Balbina Herrera dijo que se está preparando para el año 2004, cuando pretende participar en las primarias para optar por la candidatura presidencial de su partido. No sabe si llegará a ser Presidente, lo que sí sabe es que se prepara para ello.
Pero esto no es participar por participar, porque el hecho de ser mujer no capacita para desempeñar un cargo público, sino que el electorado está pidiendo una mujer preparada, con formación, objetivos claros, credibilidad, adherencia y que sepa controlarse.
Si se tienen estos elementos, no hay problema, porque hay un dicho que dice que de 10 cosas que le ocurren a una persona, una puede ser sorpresa, las otras las tiene que hacer ella.
Lo que sí es cierto es que a ningún hombre le piden curriculum para ser candidato, dijo. A la mujer sí, destacó. El hombre que quiere ser candidato lo es y punto. A la mujer se le pide ser profesional y determinadas características, como tener control emocional, verse bien y expresarse bien porque de lo contrario está en serios problemas. Eso no es tener igualdad de oportunidades.