La crisis económica ha tenido como consecuencia un incremento del empleo informal en México, acompañado de una disminución "modesta" de la tasa de desempleo, según constató la OCDE en su informe anual sobre empleo, publicado hoy en París.
"La incidencia del empleo informal, en niveles pre-crisis ya bastante altos, ha aumentado sustancialmente y con mayor vigor que en crisis anteriores", según el análisis de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
La reducción del índice de desempleo hasta el 5,5 % en el segundo trimestre de 2011 (después del pico alcanzado en el 5,8 % en el tercero de 2009) muestra una tendencia modesta, "si bien la recuperación económica está claramente en marcha en México", advierte la OCDE.
"Hacia adelante se espera que la tasa de desempleo permanezca estable durante algún tiempo, por encima de su nivel anterior a la crisis. Se prevé un descenso al 4,3 % en el último trimestre de 2012", agregó la organización.
La OCDE comprobó un fuerte descenso en la proporción de población en edad de trabajar ligada al empleo formal durante la fase inicial de la recesión "debido a la disminución en la demanda por exportaciones y a un fuerte aumento en la proporción de la población en edad de trabajar en el empleo informal".
Aquí, la organización cifra en un 63 % del total esa proporción de trabajadores en el sector informal de la economía, lo que se explica por "el éxodo de trabajadores que perdieron sus empleos en el sector formal hacia sectores informales".
La OCDE también apunta que ese fenómeno puede haberse debido a la participación en el sector informal de miembros de la familia previamente inactivos "con miras a compensar la pérdida de ingresos de los hogares".
En su estudio, la OCDE afirma que "no hay ninguna señal de que la tasa de empleo formal haya empezado a regresar a los niveles pre-crisis".
Los jóvenes, los trabajadores poco cualificados y los hombres fueron los grupos más fuertemente afectados por la reducción en el empleo formal, lo que refleja "la vulnerabilidad relativa" de trabajadores en el sector formal con escasa experiencia profesional, bajos niveles de habilidad y contratos a plazo fijo.
El aumento del trabajo informal refleja, según la organización, "el limitado rol de las medidas de apoyo al ingreso de personas desocupadas en México" y recuerda que este país es el único de la OCDE que no cuenta con un sistema de seguro de desempleo, cuyo desarrollo debería ser "una prioridad fundamental".
La OCDE sugiere que ese sistema "podría tomar la forma de un sistema de cuentas de ahorro individual combinado con un componente público para desempleados con ahorros insuficientes", como en el caso de Chile, o un sistema público de seguro de desempleo "modesto", como el de Brasil.