El responsable de la Misión de Estabilización de la ONU en Haití (Minustah), Edmond Mulet, aseguró hoy que la estabilidad del país tras el terremoto del pasado enero depende de la adhesión al calendario de los comicios previstos para finales de este año o principios de 2011.
El diplomático guatemalteco explicó en una intervención ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que la nación caribeña entra en los próximos 18 meses en un "período crítico", en el que tiene que poner en marcha su reconstrucción a largo plazo y renovar su Gobierno en las urnas.
"El camino hacia la estabilidad de Haití depende sobre todo de adherirse al calendario político y electoral, para permitir una transferencia constitucional del poder en febrero de 2011", cuando se acaba el mandato del actual presidente, René Preval, afirmó Mulet.
En ese sentido, señaló que "la necesidad de gestionar los riesgos en este período crítico es la razón por la que recomendamos un nuevo impulso en nuestro esfuerzos", en referencia a los refuerzos policiales para la Minustah que ha pedido el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, al Consejo de Seguridad.
Para Mulet, Haití afronta nuevas dificultades en materia de seguridad a causa de los delincuentes que escaparon de las prisiones tras el terremoto y las redes criminales que tratarán de explotar la debilidad del Estado.
También advirtió que las dudas de la población acerca de la distribución de la ayuda internacional puede ser "manipulada" por intereses políticos.
"Hay muchos riesgos económicos con millones de personas que viven en condiciones muy vulnerables", avisó el jefe de Minustah, para quien el país necesita en los próximos dos años "un brazo que le acompañe".
La recomendación del secretario general de que se sumen 680 agentes a la misión de la ONU fue bien acogida por la mayoría de los 15 miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
"Hay que garantizar que la Minustah cuenta con suficientes policías para acometer las obligaciones de su mandato, pero también esperamos que se asegure que los efectivos se empleen de la forma más eficiente posible", indicó la embajadora de EE.UU. ante la ONU, Susan Rice.
Por su parte, la embajadora de Brasil ante Naciones Unidas, María Luiza Ribeiro Viotti, secundó la apreciación de que los "cascos azules" deben continuar con el apoyo que prestan a la Policía Nacional haitiana para mantener el orden.
Asimismo, resaltó el papel que debe desempeñar la misión para coordinar y proporcionar apoyo logístico a las organizaciones humanitarias que tratan de reconstruir el país.
En un informe remitido al Consejo de Seguridad, Ban pidió el martes el envío de los 680 policías adicionales a la Minustah y el refuerzo de su medios técnicos para contribuir a la recuperación del país.
Ban explicó que se necesitan los refuerzos policiales para fortalecer la protección de los campos de desplazados y fomentar una atmósfera de seguridad que facilite la celebración de las elecciones.
Los nuevos agentes se unirían a los 3.711 que establece el presente mandato de la misión, modificado tras el sismo, aunque en realidad sólo 2.055 de ellos se encuentra en este momento en el país.
En cuanto al componente militar de la Minustah, Ban no recomendó ninguna modificación en la cifras de 8.200 soldados que sirven en la misión.