El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, instó hoy a la comunidad internacional a apoyar de manera planificada y coordinada a las naciones en postconflicto porque "acabar con la guerra es solo el primer paso para la consolidación de la paz".
Ban presentó hoy ante el Consejo de Seguridad de la ONU su último informe sobre la consolidación de la paz inmediatamente después de los conflictos, en el que afirmó que para que "la paz sea sostenible, la comunidad internacional debe hacer todo lo posible para proporcionar el mejor apoyo en el momento correcto".
El secretario general de la ONU recordó que después del fin de las hostilidades hay un periodo crucial de dos años en el que la paz es frágil y la inseguridad persiste, por lo que en esa franja de tiempo hay que "reconstruir los servicios básicos, devolverle el poder a los órganos de gobierno y reestructurar la economía".
"He visto de primera mano estas dificultades cuando he viajado a países que emergen del conflicto como Sudán, Haití o Liberia, y allí pude ver el coste de las respuestas lentas e inadecuadas a las urgentes necesidades postconflicto", expresó Ban.
Según el informe del secretario general de la ONU, los componentes necesarios para mejorar la ayuda a estos países son el apoyo nacional, ya que "la paz no echará raíces si viene de fuera", el liderazgo internacional, una estrategia común, la coherencia entre los diferentes actores y unos recursos rápidos y predecibles.
Por su parte, el embajador de Chile y actual presidente de la Comisión de Consolidación de Paz de la ONU, Heraldo Muñoz, aseguró: "la población de los países en situación de postconflicto se beneficiará si nos movemos de las palabras a la acción".
Muñoz añadió que "es la hora de dirigir la atención de manera urgente a las recomendaciones de este informe" y aseguró que el Comité apoyaría los esfuerzos del secretario general de la ONU por conseguir la consolidación de la paz.
También estuvo presente en la reunión el secretario de Estado del Reino Unido para la ONU, Mark Malloch Brown, quien advirtió, además, del peligro que supone no apoyar a países que emergen del conflicto como Afganistán o Somalia, ya que "ofrecen lugares seguros para el crimen internacional o el terrorismo".