El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, lamentó hoy el alto coste en vidas humanas del conflicto en Somalia, donde las tropas del Gobierno y las de la Misión de la Unión Africana (AMISOM) llevan a cabo una ofensiva contra la milicia radical islámica de Al Shabab en Mogadiscio.
"El secretario general sigue las informaciones sobre las luchas en Somalia y quiere expresar su apoyo al Gobierno Federal de Transición y a la AMISOM", explicó en una conferencia de prensa el portavoz del secretario general, Martin Nesirky.
A través de su portavoz, Ban también transmitió sus condolencias a las familias de los fallecidos y reafirmó su apoyo al Gobierno de Transición por su papel en el proceso de paz en Yibuti, así como a la misión y a los países que contribuyen con sus tropas, ya que operan bajo un "difícil" mandato del Consejo de Seguridad.
"La actual serie de enfrentamientos subraya la necesidad de que todos los somalíes y la comunidad internacional aumenten los esfuerzos para devolver la paz duradera y la estabilidad a Somalia", defendió Ban.
También expresó su deseo de que "en este momento crítico" los líderes de las Instituciones Federales de Transición "permanezcan unidos y sirvan de guía política, apoyo y ánimo a las fuerzas de transición y de la AMISOM".
El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) denunció hoy que esta semana se ha producido una nueva escalada de violencia de Somalia, donde "decenas de civiles están atrapados en lo que parece ser una gran ofensiva de tropas etíopes, de la Unión Africana y del Gobierno contra militantes de Al-Shabaab".
Esa agencia con sede en Ginebra asegura que en los últimos días 300 somalíes han huido a Kenia y urgen a todas las partes a no incluir a civiles entre sus objetivos.