La ONU pidió hoy un mayor compromiso económico a la comunidad internacional con los esfuerzos que lleva a cabo la República Centroafricana para dejar atrás largos años de conflictos internos y evitar caer en el caos de nuevo.
"Tenemos que hacer todo lo posible para ayudar al Gobierno centroafricano a seguir adelante en sus tareas de construcción de paz y reconstrucción nacional", dijo el subsecretario general de la ONU para Asuntos Políticos, Lynn Pascoe, en la reunión que acogió Naciones Unidas del grupo de amigos de la República Centroafricana.
Pascoe reconoció que el país permanece "todavía en el centro de una emergencia olvidada" y señaló que sus autoridades necesitan el apoyo de la comunidad internacional para llevar a cabo "la reforma de la seguridad y la ejecución de los acuerdos de paz, el desarme, la desmovilización y la reintegración de antiguos combatientes".
"El camino que tiene por delante la República Centroafricana no es fácil y por ello es de crucial importancia que la comunidad internacional apoye los esfuerzos de su Gobierno", dijo Pascoe, que alertó de las "graves consecuencias" que tendría para el país y toda la región "el retorno al conflicto".
Según la ONU, entre los graves desafíos a los que se enfrenta la nación africana se encuentran "la pobreza extrema, unas instituciones nacionales débiles, la corrupción, la impunidad y las violaciones de los derechos humanos, además de un alto índice de criminalidad".
Además, según destacó Pascoe, es crucial que se refuerce el proceso democrático en un país arruinado por años de una guerra civil.
La ONU acogió este jueves una reunión del grupo de amigos de la República Centroafricana, en la que participó su primer ministro, Faustin-Archange Touadera, y en la que quedó patente que son necesarios todavía 19 millones de dólares para que el país complete su proceso de desarme, desmovilización y reintegración de guerrilleros.
Touadera mostró ante la prensa su satisfacción por la reunión en Naciones Unidas y señaló que, después de que todos los grupos armados hayan mostrado ya su "voluntad de desarmarse y reinsertarse en sus comunidades", las principales necesidades económicas de su país se centran lograr fondos para culminar ese proceso de paz.
Además, el primer ministro centroafricano destacó que su país necesita también el apoyo internacional para llevar a cabo programas de desarrollo en las zonas donde operaban los rebeldes para, concretamente, reactivar la agricultura de unos lugares que definió como "la despensa" del país.
La ONU retiró la misión de paz que tenía desplegada en ese país y el Chad en 2010 y desde entonces ha centrado sus esfuerzos en operaciones civiles de paz con las que ayuda al Gobierno en la puesta en marcha de procesos electorales y en la desmovilización de remanentes armados.