Naciones Unidas reanudó hoy la negociación de los preparativos de una futura conferencia para adoptar un tratado que regule por primera vez el comercio internacional de armas convencionales.
El comité preparatorio presidido por el diplomático argentino Roberto García Moritán se reunirá desde hoy y hasta el próximo 4 de marzo en la sede de la ONU para seguir los trabajos que se iniciaron en su primer encuentro en julio del año pasado.
El Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA) busca establecer normas internacionales y vinculantes que rijan la importación, exportación y transferencias de armas convencionales.
Sus partidarios consideran que la ausencia de normas internacionales contribuye al desvío de armas al crimen organizado y facilita que se empleen para violar los derechos humanos.
Un grupo de organizaciones no gubernamentales (ONG) pidió hoy a los países que aceleren sus trabajos para garantizar mediante un acuerdo internacional vinculante que no se vendan armas y municiones a violadores de derechos humanos, como los que han reprimido las protestas populares de los últimos meses en el mundo árabe.
"La muerte y las heridas de manifestantes pacíficos en Oriente Medio y en el norte de África demuestran la necesidad urgente de controles estrictos sobre un amplio abanico de armas que pueden usarse contra civiles inocentes", dijo en un comunicado Salah Abdellaoui, representante de Amnistía Internacional, que forma parte de la Coalición para el Control de las Armas.
Según señaló este grupo, parte de las negociaciones que se desarrollarán estos días en Naciones Unidas se dedicarán a establecer los criterios que se deben cumplir para autorizar la transferencia de armas de un país a otro.
En su opinión, cualquier riesgo sustantivo de que las armas se puedan utilizar para violar los derechos humanos debe invalidar inmediatamente cualquier transacción de material militar o policial.
Asimismo, insistieron en que el futuro tratado debe cubrir todo tipo de armamento, municiones y material, como carros de combate o misiles, que puedan ser empleados por un ejército, la policía o las fuerzas de seguridad.
"Los tiempos en que nuestros gobiernos y compañías podían operar sin reglas vinculantes se está acabando. Es ridículo que haya tratados para regular la venta de todo, desde huesos de dinosaurios hasta sellos, y no exista una para las armas", indicó la representante de Oxfam, Anna Macdonald.
La Asamblea General de la ONU acordó en 2009 iniciar formalmente las negociaciones para elaborar un instrumento legal "firme y sólido" que regule la exportación de armamento para 2012.
Aunque hay controles nacionales y regionales sobre el comercio de armas convencionales, las ONG afirman que sus lagunas y brechas permiten que armas, balas, tanques, misiles y cohetes acaben llegando a zonas de conflicto y a manos de violadores de los derechos humanos.
Según la Coalición para el Control de las Armas, una persona muere cada minuto en el mundo y miles resultan heridas cada día a causa de las armas de fuego por razones derivadas de la violencia.