Responsables de los cascos azules de la ONU dijeron hoy que propondrán al Consejo de Seguridad del organismo la retirada de 2.000 efectivos de su misión en la República Democrática del Congo (MONUC), en respuesta a la petición del Gobierno congolés de que se reduzca la presencia militar internacional en el país.
El subsecretario general de la ONU para Operaciones de Paz, Alain Le Roy, explicó que esta propuesta formará parte del informe que se entregará al órgano de seguridad a principios de abril sobre la reestructuración de MONUC.
"Sabemos que el presidente (Joseph) Kabila quiere ver una reducción de las tropas en el oeste, donde hay una situación de paz desde hace tiempo", dijo en una conferencia de prensa Le Roy, que estuvo acompañado por la responsables del apoyo logístico para las operaciones de paz, Susana Malcorra.
El diplomático francés indicó que la retirada de 2.000 de los cerca de 20.000 militares extranjeros que se encuentran en la República Democrática del Congo (RDC) podría producirse el próximo junio, después de que se reforme el mandato de la misión.
Representantes de los 15 miembros del Consejo de Seguridad tienen previsto viajar el mes que viene a la capital congolesa, Kinshasa, y a la principal ciudad de la violenta región oriental del país, Goma, para evaluar la situación.
A su regreso, el máximo órgano se reunirá para aprobar un nuevo mandato, en el que se incluiría esta reducción del personal militar, explicó Le Roy.
Al mismo tiempo, descartó que se disminuyan los efectivos destacados en las provincias orientales del país, en las que se mantienen activos varios grupos armados.
"Creemos que es muy importante que se mantengan las tropas en el este, porque queda mucho por hacer", afirmó el responsable de los cascos azules, quien subrayó que "en el este no se puede hablar de paz".
Entre otras cosas, todavía queda por desmantelar a los grupos rebeldes de las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR) y del Ejército de Liberación del Señor (LRA), responsables de cometer matanzas y aterrorizar a la población, indicó.
Asimismo, Le Roy destacó la importancia de fortalecer los esfuerzos para adiestrar y equipar a nuevos batallones del Ejército congolés para que puedan más adelante encargarse de garantizar la seguridad en su país.
El mandato de la MONUC, que cuenta con 20.500 militares, 705 observadores castrenses y 1.158 policías, se vence el próximo 31 de mayo.
La misión de la ONU en Congo fue creada al amparo de la Resolución 1.279 (1999) del Consejo de Seguridad, con la finalidad de facilitar la aplicación y puesta en práctica del Acuerdo de Lusaka, que puso fin a la sangrienta guerra civil congoleña.
Tras asegurar la pacificación de la mayor parte del país, Kabila aumentó en los últimos meses la presión sobre las Naciones Unidas para que empiecen la retirada de sus tropas durante este año, en que la RDC celebra el medio siglo de independencia.