La oposición nicaragüense intensificó hoy sus acciones de rechazo a las actividades en Nicaragua del depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya, quien está organizando desde este país la "resistencia" para recuperar la Presidencia.
El grupo parlamentario Bancada Demócrata Nicaragüense (BDN) nombró dos comisiones para rechazar las "aventuras insurreccionales en contra de otras naciones" que promueve Zelaya desde este país.
Por un lado, el líder de BND, Eduardo Montealegre, viajó hoy a Honduras para reunirse con funcionarios del nuevo Gobierno que encabeza Roberto Micheletti, con el fin de "escuchar a los diferentes poderes del Estado y conocer de cerca la situación que se está viviendo en ese país", dijo la diputada María Eugenia Sequeira.
El objetivo es escuchar la versión del nuevo gobierno hondureño, "porque hemos escuchado diversas versiones", añadió Sequeira.
"No estamos legitimando (el golpe de Estado) sino que todo ser humano tiene derecho a informarse para tener una opinión completa y nosotros sólo conocemos una cara de la moneda", dijo el diputado Pedro Joaquín Chamorro, de ese mismo grupo parlamentario.
Además, una comisión formada por los diputados Pedro Joaquín Chamorro, Augusto Valle, Francisco Valdivia, Norman Zavala Lugo y la propia Sequeira viajó a Ocotal, localidad a 25 kilómetros de la frontera con Honduras, para entregar una carta al depuesto mandatario hondureño, pero no pudieron llegar debido a la acción de piquetes de partidarios del gobierno nicaragüense.
"Estamos muy preocupados porque el presidente Daniel Ortega está entregando Nicaragua al presidente (de Venezuela Hugo) Chávez y sentimos que la ciudad de Ocotal está ocupada, lo cual lamentamos", dijo Sequeira en una rueda de prensa en la sede del Movimiento Vamos con Eduardo (VCE), en Managua.
"Realmente hay una violación a la soberanía nacional y el Ejército y la Policía deberían de tomar cartas en el asunto y (Daniel) Ortega debe reintegrar la soberanía nacional en Ocotal, que alberga a Zelaya", sostuvo Sequeira.
La legisladora denunció que piquetes de seguidores de Daniel Ortega les impidieron con piedras, palos y morteros artesanales llegar a Ocotal y no pudieron ir más allá del municipio de Yalagüina.
"Quiero pedirle a los ocotalianos que protesten en las calles para que Zelaya se vaya y que hagan sentir que (Ocotal) no es territorio" del depuesto presidente hondureño, dijo Sequeira.
Los cinco diputados de la BDN, tras el incidente en Yalaguina, regresaron a Managua, donde ofrecieron una rueda de prensa para denunciar los hechos ante la prensa, para después hacerlo ante el Parlamento y ante instancias internacionales que no precisaron.
La jornada de los opositores incluyó la iniciativa del ex militar sandinista Víctor Boitano Coleman, que hoy acusó ante la Fiscalía General a Zelaya y al mandatario Daniel Ortega, por cometer y permitir, en cada caso, la violación de la frontera terrestre nacional, y por llamar a la insurrección, entre otros cargos.
"Vengo a título personal, como ciudadano nicaragüense que no pude ver pasivamente como el presidente Ortega abuse de autoridad y Mel Zelaya viole las leyes migratorias del territorio nacional", dijo hoy Boitano Coleman a Efe.
Según el ex militar y abogado, con sus actos Zelaya está perjudicando a Nicaragua, pues están participando en sus planes de insurrección ciudadanos extranjeros en territorio nicaragüense sin los debidos permisos y autorización de las autoridades competentes, violando la ley de Migración y Extranjería de la República.
En declaraciones al canal Telesur, Zelaya aplaudió la decisión de Estados Unidos de revocar la visa a cuatro funcionarios del Gobierno de Micheletti, e instó al Gobierno de Washington a mantener la presión contra esa "dictadura".
El presidente depuesto el 28 de junio, que ha intentado dos veces volver a Honduras pero sin éxito, aseguró que su regreso es "inminente" y llamó al "pueblo hondureño" a mantener la esperanza porque, dijo, vienen tiempos mejores.
Zelaya se trasladó hoy de Ocotal a la finca Las Colinas, a seis kilómetros de la línea fronteriza con Honduras, para esperar a su esposa, Xiomara Castro, y otros familiares que se dirigen hacia Nicaragua.
Las autoridades de Honduras permitieron hoy, por orden judicial, que la familia de Zelaya viaje a Nicaragua por carretera para reunirse con el presidente depuesto, varios días después de permanecer varados en un retén policial a varios kilómetros de la frontera.