La oposición de Trinidad y Tobago manifestó su escepticismo acerca del presunto complot denunciado por la primera ministra del país, Kamla Persad-Bissessar, contra ella y tres de sus ministros, informó hoy la cadena trinitense CNews.
El senador del partido opositor Movimiento Nacional del Pueblo (PNM) y ex viceministro de Seguridad Nacional Fitzgerald Hinds dijo que la oposición sigue esperando respuestas a muchas interrogantes suscitadas por la denuncia que hizo ayer Persad-Bissesar.
Según Hinds, la primera ministra explicó la situación sin dar detalles ni información necesaria para justificar el presunto complot contra su persona y tres altos funcionarios de su gobierno.
Además, el senador se preguntó si la trama es una cortina de humo para extender el estado de emergencia vigente en el país desde el pasado agosto y volver a imponer el toque de queda, con el fin -dijo- de oprimir al movimiento obrero y a la oposición.
"Continuamos manteniendo la opinión de que en ausencia de información seria y específica, esto puede ser o no ser cierto. Todo puede ser producto de la imaginación muy colorida de la primera ministra. No sabemos," dijo Hinds.
Mientras tanto, los tres soldados que fueron detenidos por estar involucrados presuntamente en el caso han sido dados de baja de las fuerzas de seguridad por "deshonra", informó el diario Newsday.
El Jefe de la Defensa, el general de brigada Kenrick Maharaj, aseguró al diario que el estamento militar está muy preocupado por el caso.
"Estamos trabajando estrechamente con otras agencias de la ley para asegurarnos de que los elementos indeseables sean eliminados y llevados ante la justicia y no toleraremos ningún elemento corrupto" dentro de la Fuerza de Defensa, añadió Maharaj.
Persad-Bissessar informó el jueves en una rueda de prensa de que los servicios de inteligencia de su país descubrieron una amenaza de asesinato contra ella y varios miembros de su gobierno.
Trinidad y Tobago se encuentra en estado de emergencia desde el pasado 21 de agosto debido a una ola de violencia.
Algunos analistas y medios locales respaldan la idea de que detrás del presunto intento de asesinato estén "peces gordos" involucrados con el tráfico internacional de drogas.