La Organización Panamericana de la Salud (OPS) destacó hoy los avances que algunos países de la región, como Cuba, han hecho en la reducción de la transmisión madre-hijo del VIH y la sífilis congénita, pero destacó la importancia de lograr disminuir la tasa del 15 por ciento en América Latina y el Caribe.
"Este nuevo informe muestra el gran progreso que se ha hecho, pero también sugiere que hay mucho trabajo que todavía es necesario hacer", dijo en un comunicado la directora de la OPS, el organismo regional de la Organización Mundial de la Salud, Mirta Roses.
La OPS, Onusida y Unicef han iniciado un proceso de certificación para validar los progresos de los países hacia la meta de erradicar el contagio en toda la región, pero el informe subraya que todavía son necesarias "acciones aceleradas" en países y grupos poblacionales donde los progresos están estancados.
Los países de las Américas se comprometieron el pasado año a eliminar la transmisión madre-hijo de VIH y de sífilis como problemas de salud pública para 2015, a través de la mejora de la calidad del cuidado de las embarazadas y bebes, lo que incluye tratamientos y cobertura más amplia para VIH y sífilis.
La OPS calcula que unos 5.000 niños se infectan anualmente con VIH en el continente americano, la mayoría por transmisión madre a hijo y entre 164.000 y 344.000 bebes nacen con sífilis congénita.
Si estas enfermedades no son tratadas en las madres, pueden producir abortos espontáneos, nacimientos prematuros, muerte fetal y de neonatos e infecciones congénitas con diferentes grados de severidad, advirtió el organismo.
Según el informe, sólo Canadá, Cuba, Antigua y Barbuda, EE.UU. y el territorio británico de Anguila (en las antillas Menores) han reducido la tasa de transmisión madre-hijo de VIH hasta el 2 por ciento.
Asimismo bajaron los casos de VIH pediátrico a no más de 0,3 por 1.000 nacidos vivos, al tiempo que se redujeron casos de sífilis congénita a no más de 0,5 por 1000 nacimientos.
La OPS consideró que estos niveles son lo suficientemente bajos como para no seguir constituyendo un problema de salud pública, "aunque es necesario realizar esfuerzos sostenidos para mantener estas tasas bajas".
El informe calcula que la tasa de transmisión madre a hijo en América Latina y el Caribe es del 15 por ciento, una tasa "significativamente más alta" que la de 2 por ciento que se requiere para alcanzar la eliminación, pero más baja que la tasa del 35 por ciento que se reportaba antes de las intervenciones de salud pública.
Para continuar con la reducción de estas tasas, los países "necesitan aumentar la cobertura para realizar pruebas de VIH para embarazadas, proveer una amplia cobertura de medicamentos antiretrovirales para madres y lactantes, e incrementar los diagnósticos tempranos en lactantes expuestos".
El informe señala que la cobertura de pruebas de VIH para embarazadas está aumentando en la mayoría de los países, aunque en América Latina la cobertura es "mucho más baja" en el caso de mujeres que viven en áreas rurales remotas e indígenas.
No obstante, la cobertura con medicamentos antiretrovirales a mujeres embarazadas seropositivas en América Latina y el Caribe aumentó del 50 por ciento registrado en 2005 al 61 por ciento en 2010.
La OPS destaca que en la mayoría de los países las mujeres tienen acceso al cuidado prenatal, aunque todavía es baja en países como Haití (26 %), Guyana Francesa (49 %), Guatemala (51 %), Honduras (67 %), Bolivia (65 %) y Ecuador (71 %).
El reporte recomienda acelerar los esfuerzos para superar estos y otros problemas en los cuidados prenatales y de parto, y para eliminar las barreras geográficas, sociales, económicas y culturales que permitan atender a las mujeres desde el principio del embarazo.
También pide reforzar la vigilancia y los sistemas de información vinculados al VIH, ya que según los datos recogidos menos de la mitad de los jóvenes entre 15 y 24 años saben cómo prevenir la transmisión sexual del VIH.