La presidenta argentina, Cristina Fernández, destacó hoy la identificación de los restos de dos desaparecidos, un francés y una mexicana, víctimas de la represión ilegal durante la última dictadura argentina (1976-1983).
"Quiero destacar el trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) que ya ha identificado 120 cuerpos", dijo la mandataria en un acto en la sede del Gobierno argentino, con representantes de organismos de derechos humanos y familiares de las víctimas.
Los cuerpos de la mexicana Cristina Cialceta y del francés Yves Domergue fueron hallados en el cementerio de la localidad de Melincué (provincia de Santa Fe, 350 kilómetros al norte de Buenos Aires), donde habían sido enterrados sin identificar en 1976 tras haber sido encontrados acribillados a la vera de una carretera.
Además de ser pareja, Cialceta y Domergue eran estudiantes universitarios y compartían la militancia política en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT, ultraizquierda).
Al momento de su desaparición, tenían 20 y 22 años, respectivamente.
Ambos fueron secuestrados en la ciudad santafesina de Rosario el 20 de septiembre de 1976 en las inmediaciones del Batallón 121 de Comunicaciones del Ejército, pero no hubo ningún tipo de rastro ni testigo directo del secuestro, ni pistas del paso de la pareja por los centros clandestinos de detención de la zona.
El hallazgo y la identificación de los cuerpos fue posible gracias a una trama peculiar que involucra a los vecinos de la pequeña localidad de Melincué.
En 2003, cuando una profesora de la escuela pública del lugar les encomendó a los alumnos del último año del secundario un trabajo sobre la memoria y los derechos humanos, los chicos recogieron en una de sus investigaciones testimonios de los lugareños que recordaban el hallazgo de la pareja acribillada y su entierro en el cementerio local.
"Quiero reivindicar a la docente y alumnos que iniciaron esta investigación", afirmó hoy la presidenta.
Este trabajo escolar llegó en 2008 a manos de la Secretaría de Derechos Humanos de Santa Fe, que resolvió indagar sobre la cuestión y a finales de ese año contactó a Eric Domergue, hermano de Yves, quien a su vez acudió al EAAF, grupo de expertos argentinos dedicado a la identificación de restos humanos.
Inicialmente, el trabajo del EAAF concluyó que las huellas dactilares de los cuerpos hallados no coincidían con las de Yves y Cristina, pero pruebas genéticas posteriores confirmaron la verdadera identidad de los restos exhumados en junio de 2009.
"Con esta noticia sentimos un doble alivio porque podemos dar vuelta una página y porque ahora sabemos que los mataron al poco tiempo de ser secuestrados, por lo que no tuvieron tiempo de atormentarlos, que eso era algo que nos seguía preocupando 30 años después", señaló a Efe Eric Domergue, presente en el acto de hoy.
"No supimos nada de Cristina en más de 30 años. Es muy duro remover todo este tiempo que creía haber superado", señaló por su parte María Elena Marull, de 88 años, madre de Cialceta, quien no oculta, sin embargo, su alegría por saber que a su hija "no la tiraron al río".
Marull, quien no asistió hoy al acto por no estar "en condiciones" dado su afección cardíaca, dijo a Efe que "nunca se sabrá" quiénes fueron los autores de la desaparición y el asesinato de la joven pareja.
Más optimista se mostró Eric, quien pretende ahora avanzar con la investigación judicial del caso.
"Estos huesos hablan, dan mucha información. Sabemos cómo los mataron. Estaban muy baleados, especialmente en la cabeza. Se recuperaron proyectiles muy deteriorados, pero proyectiles al fin", señaló Eric.
Todas estas pruebas serán remitidas la semana próxima al juicio oral y público que se lleva adelante en Rosario contra Ramón Díaz Bessone, ex comandante del Segundo Cuerpo del Ejército, por 91 casos de secuestro, privación ilegítima de la libertad y torturas.
Desde París, el Gobierno francés también celebró la noticia de la identificación de los restos.
El próximo 7 de agosto el padre de Yves, de 80 años y que vive en Francia, participará en Argentina de dos actos en homenaje a su hijo y a Cristina en Melincué y Rosario y un día después en una misa en Buenos Aires.