La producción del maíz blanco, base de la dieta alimenticia de los guatemaltecos, tuvo una caída del 10,8% durante 2009, como consecuencia de la prolongada sequía que afectó los cultivos agrícolas y que generó una crisis alimentaria, informó hoy una fuente oficial.
Un informe del Ministerio de Agricultura señala que la producción de maíz blanco durante 2009 se redujo en 2,8 millones de quintales (45 kilos cada uno) en relación al año anterior, lo cual afectó a millones de familias pobres de las zonas rurales del país que basan su alimentación en ese cereal.
La producción total durante el 2009, según el informe, ascendió a 26,5 millones de quintales, 2,8 millones menos que la registrada el año pasado.
Las pérdidas, precisa el informe, representaron unos 119 millones de quetzales (cerca de 14 millones de dólares), y obligaron a que el precio del maíz en el marcado local se incrementara hasta en un 25 por ciento durante los meses de agosto a noviembre.
Además de la prolongada sequía, la cual generó una crisis alimentaria en la zona del "corredor seco", que comprende ocho de los 22 departamentos del país, hongos y plagas dañinas, así como excesos de lluvias y heladas, contribuyeron a la pérdida de las cosechas en otras regiones de Guatemala.
Las autoridades de Agricultura del país preven una leve recuperación durante la cosecha de 2010, la cual podría alcanzar los 27 millones de quintales, siempre y cuando haya normalidad en la época de lluvias, la cual se tiene previsto iniciará en mayo próximo.
El pasado septiembre el presidente de Guatemala, Álvaro Colom, decretó un "estado de calamidad pública" a nivel nacional para hacer frente a la crisis alimentaria.
Además, el Gobierno guatemalteco solicitó más de cien millones de dólares en ayuda a la comunidad internacional para aprovisionar de alimentos a la población damnificada e impulsar proyectos de desarrollo agrícola.