Los resultados de la revisión de la actual estrategia para Afganistán se harán públicos el jueves, indicó hoy la Casa Blanca, que reveló que el presidente de EE.UU., Barack Obama, hará ese día una declaración sobre el asunto.
En su rueda de prensa diaria, el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, indicó que Obama guarda una gran confianza acerca de la marcha de la estrategia hasta el momento y en que las tropas estadounidenses podrán comenzar su regreso de Afganistán el próximo julio, como prevé el plan actual.
Según Gibbs, Obama considera que "hemos logrado progresos aunque seguimos afrontando desafíos".
El presidente, agregó su portavoz, efectuará una declaración el jueves sobre los resultados de la revisión anual, que le fueron entregados hoy y de la que se divulgará una versión pública ese día.
El secretario de Defensa, Robert Gates, y la secretaria de Estado, Hillary Clinton, comparecerán también ese día para responder a las preguntas de la prensa.
No se espera que la revisión plantee ningún cambio significativo de la estrategia, que Obama, que visitó por sorpresa a los soldados en Afganistán hace diez días, aprobó en noviembre del año pasado.
Esa estrategia preveía el envío de más de 30.000 soldados adicionales para reforzar a las tropas de la OTAN en Afganistán, una fase que se completó en verano.
Con esta presencia adicional, la OTAN busca ahora asegurar el territorio afgano de modo que las fuerzas afganas puedan comenzar a hacerse cargo de la seguridad de su propio país de forma gradual a partir de julio de 2011.
El objetivo es conseguir que se den las condiciones para poder haber completado la retirada de las tropas de combate en 2014, si bien la Alianza ha dejado la puerta abierta a continuar su presencia más allá de esa fecha.
El plan de la OTAN prevé que el traspaso de la responsabilidad de la seguridad se extienda de forma progresiva al resto del territorio afgano según se cumplan una serie de condiciones, tanto de reducción de la violencia como de mejora de las capacidades y la actuación del Gobierno afgano.
Las tropas de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), que la OTAN dirige en Afganistán por cuenta de la ONU, pasarán progresivamente a un segundo plano más como apoyo de las fuerzas afganas que como punta de lanza de la lucha contra los insurgentes.
Paralelamente, la OTAN va a intensificar la formación de las fuerzas de seguridad afganas, de forma que los miembros del Ejército y la Policía afganos aumenten desde los 243.000 de octubre de 2010 hasta 305.600 en octubre de 2011.