La Comisión de Valores de EE.UU. (SEC, por su sigla en inglés) acusó formalmente al banco Goldman Sachs de fraude, al constatar que trató de sacar provecho del derrumbe del mercado hipotecario.
Tras la demanda presentada en un tribunal civil, la primera de este tipo de la autoridad reguladora, las acciones de Goldman Sachs caían en Wall Street cerca de un 7 por ciento.