El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, instó hoy a todos los países durante la Cumbre de Seguridad Nuclear a aceptar inspecciones atómicas más estrictas, de forma que se garantice la ausencia de programas nucleares secretos.
En su discurso, Van Rompuy pidió que ratifiquen el llamado Protocolo Adicional, del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), como ya han hecho todos los miembros de la Unión Europea (UE).
Ese protocolo da autoridad a los expertos del OIEA para llevar a cabo inspecciones más exhaustivas de las instalaciones nucleares de un país, para comprobar no sólo que no se desvíe material atómico declarado, sino también la ausencia de un programa secreto.
Entre los países que no han firmado el Protocolo Adicional están Egipto y Brasil.
"Ninguno de nuestros países, incluso los más poderosos, puede lograr la paz y la seguridad en solitario", dijo Van Rompuy.
"Mantener la seguridad internacional requiere acciones colectivas y la cooperación de todos los estados", añadió el funcionario europeo en su discurso.
Van Rompuy también subrayó la importancia de los controles a la exportación de tecnología y materiales nucleares para prevenir su transferencia ilícita.
El encuentro, que arrancó la pasada noche con una cena de Estado, reúne en Washington a representantes de 47 países, 38 de ellos jefes de Estado o de Gobierno.