La Unión Europea (UE) no se plantea en estos momentos retirar a sus diplomáticos de Siria, ya que considera necesario que haya observadores independientes de lo que ocurre en ese país, según dijo hoy un portavoz comunitario.
Bélgica anunció la pasada noche la llamada a consultas de su embajador en Damasco, una decisión que incluyó una petición a la UE para coordinar la política europea a fin de garantizar la seguridad de los diplomáticos comunitarios en territorio sirio.
El Reino Unido tomó la misma decisión ayer, a la que hoy se han sumado países como España, Francia e Italia.
"No tenemos planes de ningún tipo por ahora para retirar al jefe de nuestra delegación en Damasco", indicó en rueda de prensa el portavoz de la jefa de la política exterior de la UE, Michael Mann.
Recalcó que "es importante mantener a gente en el terreno, ya que no hay prensa independiente, para informar de lo que ocurre".
De acuerdo con una fuente diplomática, los representantes de los veintisiete países comunitarios en Bruselas analizaron hoy en un almuerzo de trabajo qué hacer con sus embajadores en Siria sin llegar a una postura conjunta.
Está previsto que vuelvan a tratar el asunto el próximo viernes, indicó la misma fuente.
Mann recordó, por su parte, que la Unión Europea prepara una nueva batería de sanciones contra el régimen de Bachar al Asad por la violenta represión de las protestas desde hace un año, pero recordó que la salida política a la crisis siria debe ser liderada por la Liga Árabe.
En esa nueva ronda de medidas, la UE estudia incluir un veto a todo comercio de oro y metales preciosos con Siria -como el que impuso recientemente a Irán- que se sumaría a las sanciones que ya hay en los sectores energético, financiero, bancario y comercial en coordinación con Estados Unidos.
Según fuentes comunitarias, no hay hoy por hoy un acuerdo para prohibir la mayor parte de las operaciones con el Banco Central sirio y bloquear sus fondos, una idea planteada por algunos países.
Tampoco se descarta ampliar la "lista negra" en la que ya figuran casi un centenar de personas y decenas de entidades, pero por ahora los Estados miembros no han presentado nuevas propuestas en este sentido.
El objetivo de los Veintisiete es cerrar su nueva ronda de sanciones como muy tarde el próximo día 27, cuando se reúnen en Bruselas los ministros de Exteriores del bloque.
Los expertos comunitarios responsables del expediente tienen previsto volver a tratar el asunto el próximo jueves.