La Unión Europea (UE) quiere que Canadá levante las restricciones a las inversiones europeas de cara a la firma de un acuerdo de libre comercio que Ottawa y Bruselas están negociando, según el comisario europeo de Comercio, Karel De Gucht.
De Gucht, que ayer se reunió en Ottawa con el ministro de Comercio Internacional de Canadá, Peter Van Loan, declaró en una entrevista publicada hoy en el diario "The Globe and Mail" que la Unión Europea quiere acceso sin restricciones.
"Queremos acceso al mercado, para todas nuestras inversiones" afirmó De Gucht.
La demanda europea se produce poco después de que el Gobierno canadiense impidiese la compra del mayor productor de potasa del mundo, Potash Corporation, por parte del gigante minero australiano BHP Billiton.
Las leyes canadienses permiten que el Gobierno bloquee la adquisición de empresas cuando la operación supera los 299 millones de dólares si la venta no supone un "beneficio neto" para el país.
A pesar de que la ley ha estado en vigor desde hace décadas nunca había sido utilizada hasta recientemente. La negativa a la venta de Potash Corporation supuso la segunda vez en tres años que el Gobierno del primer ministros conservador, Stephen Harper, hizo uso de su prerrogativa.
De Gucht dijo al periódico canadiense que esa ley "es obviamente una barrera al comercio" y que la exención europea "es parte de las negociaciones".
El comisario europeo explicó que no es aceptable que Canadá rechace las adquisiciones simplemente porque los inversores son extranjeros y no porque la operación vaya en contra, por ejemplo, de la competitividad.
Canadá y la UE empezaron a negociar en 2009 y en enero iniciarán en Bruselas la sexta ronda de discusiones.
La Unión Europea es el segundo socio comercial de Canadá, después de Estados Unidos a donde van destinadas casi el 80 por ciento de las exportaciones canadienses.
Según un estudio realizado en 2008 por Canadá y la UE, un acuerdo de libre comercio entre Ottawa y Bruselas generaría unos 12.000 millones de dólares al año para Canadá y aumentaría el comercio bilateral un 20 por ciento.
Tras su reunión, Van Loan y De Gucht dijeron que las negociaciones están avanzando más rápido de lo previsto.
Pero el jefe negociador canadiense, Steve Verheul, reconoció a "The Globe and Mail" que "todavía no hemos entrado en discusiones detalladas, asunto por asunto o sector por sector".