El presidente egipcio, Hosni Mubarak, declaró ayer que "la verdadera dictadura está en Israel", no en Egipto, respondiendo sin citarlo a un artículo del Washington Post, que desde hace varios días escandaliza a la clase política egipcia.
"Es justo afirmar que la verdadera dictadura está en Israel, donde los veredictos de la justicia no se aplican, y donde los derechos humanos no existen", declaró Mubarak en un encuentro con la Unión de periodistas árabes.
"Dije que no debemos dejar a (Ariel) Sharon (primer ministro israelí) matar y destruir. Por ello se me critica en la prensa occidental y se me acusa de ser un dictador", añadió el presidente egipcio, sin citar el o los medios acusados.
Un editorial del Washington Post reproducido el viernes provocó un gran escándalo en medios políticos y diplomáticos en El Cairo. En el mismo se calificaba al régimen de Mubarak de "autocrático" y de estar "moralmente en quiebra".
"Dije, en una entrevista en la televisión israelí, que pido a Dios que les sitúe en el buen camino, a Israel, para que empiecen a reflexionar", prosiguió el presidente egipcio ante una delegación de la asociación.
Según el presidente egipcio, "todas las esperanzas de alcanzar un acuerdo (entre israelíes y palestinos) se evaporaron con la llegada de Ariel Sharon al frente del gobierno, porque antepone la cuestión de la seguridad de Israel a la búsqueda de un acuerdo con los palestinos".
Para Mubarak, Sharon "carece de visión política", y "no conoce más que la guerra, los asesinatos". Por otra parte, la persistencia del conflicto israelo-palestino constituye, según él, una de las causas profundas del desarrollo del terrorismo internacional.
"Mubarak, que ha dominado el extremismo islámico en Egipto sólo con matanzas y tortura, no tiene programa político moderno o visión del progreso a ofrecer a su pueblo como alternativa al victimismo islámico de (Osama) bin Laden", añadió el Washington Post.
NO CREE QUE EU ATAQUE A PAISES ARABES
Mubarak declaró que no creía que Estados Unidos fuera a atacar a otros países de la región, y precisó que había pedido a Washington que se abstuviera de realizar tales ataques.
Preguntado sobre los temores árabes de eventuales ataques norteamericanos contra países de la región, tras los bombardeos contra Afganistán, Mubarak contestó: "No creo que ataque a países árabes, lo dudo mucho".
"He dicho a Estados Unidos que no debían atacar a un país de la región", añadió ante la Unión de periodistas árabes.
"Le he dicho a Estados Unidos y también a Tony Blair (primer ministro británico) que Libia no tenía terroristas ni armas químicas, y que Siria no permitía al terrorismo operar en su territorio", declaró Mubarak, que añadió que "en cuanto al Hezbolá (el movimiento radical chiíta libanés), opera con Irán, y Siria no lo controla".