Brasil enfrenta dificultades para ampliar su exportación agrícola a la Unión Europea (UE) debido a presiones de los productores en los países de ese bloque, denunció hoy el ministro brasileño de Agricultura, Wagner Rossi.
A pesar de tener un peso económico menor, el sector agropecuario tiene un alto peso político en los países europeos, "donde pone mucha presión", afirmó el ministro en una entrevista que concedió hoy en Río de Janeiro a corresponsales extranjeros.
Brasil es uno de los mayores proveedores agrícolas mundiales, pero la crisis económica mundial ha hecho que Europa "se apriete el cinturón" y reduzca su demanda, agregó Rossi.
El Gobierno brasileño confía en que un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur (bloque que integra al lado de Argentina, Paraguay y Uruguay) y la UE pueda ponerle fin a las restricciones europeas a las exportaciones agrícolas del país.
Las negociaciones para tal acuerdo fueron retomadas recientemente tras varios años estancadas, pero aún sufren la presión de los productores agrícolas brasileños.
Con respecto a Estados Unidos, Rossi lamentó la falta de acuerdos que faciliten el comercio en algunos casos específicos, en referencia principalmente al etanol, el combustible vegetal que abastece la mayoría de los automóviles brasileños.
Pese a ser más económico y productivo, el etanol a base de caña de azúcar de Brasil sufre restricciones en el mercado estadounidense, que produce etanol a base de maíz y mantiene "cierto grado de proteccionismo".
El ministro también se refirió a las limitaciones que el sector agropecuario enfrenta como consecuencia de la valorización del real frente al dólar.
Según Rossi, a pesar de "ganar en producción, Brasil pierde en la comercialización internacional" por la apreciación de su moneda frente al dólar.
Brasil exportó 68.000 millones de dólares en productos agropecuarios entre julio del año pasado y junio de 2010, cifra que no llega a batir el récord del 2008 (julio de 2007 y junio de 2008), con 71.900 millones de dólares.
"El clima y el precio de productos como el café y la soja son factores que no podemos controlar, pero en un año normal, nosotros pasaríamos ese récord de exportación", explicó Rossi.
La agropecuaria constituye el 26% del Producto Interior Bruto (PIB) brasileño y el 42% de sus exportaciones, que tienen 215 países como destino.
El ministro destacó igualmente que la agropecuaria brasileña y el respeto al medio ambiente no son incompatibles y que "Brasil es el único país que tiene las condiciones de duplicar la producción agrícola sin cortar un árbol".
El país invertió 2.000 millones de reales (unos 1.100 millones de dólares) en la creación del programa de Agricultura de Bajo Carbono (ABC), dirigido a recuperar tierras rurales degradadas y a integrar la agricultura con las áreas forestales.
Asimismo, Rossi enfatizó la necesidad de apoyo a la agricultura familiar, ya que "un porcentaje de esa producción a pequeña escala contribuye considerablemente en la agricultura del país, sobre todo en el norte".
"La complementación entre los dos tipos de agricultura (familiar y empresarial) ha permitido una reducción de los problemas sociales (en zonas rurales)", comentó.