El rescate de las víctimas del alud de tierra y lodo caído el pasado domingo sobre la localidad colombiana de Bello avanza con dificultad porque la lluvia vuelve a castigar esa región, pese a lo cual ya se han hallado 48 cuerpos sin vida.
Los socorristas rescataron hoy ocho cadáveres en lo que hasta el domingo fue el barrio La Gabriela, donde la búsqueda se ha convertido en una tarea intermitente debido a las precipitaciones.
El director del Departamento Administrativo para la Prevención, Atención y Recuperación de Desastres (Dapard), Freddy Rendón, indicó a Efe que todavía se buscan los cuerpos de alrededor de unas 90 personas que se cree que pueden estar bajo miles de metros cúbicos de tierra y lodo por el gran alud del domingo anterior.
De las 48 víctimas cuyos cadáveres ya han sido localizados, 22 son menores de diez años -13 niños y 9 niñas-, al igual que 11 mujeres y 15 hombres adultos, detalló Rendón.
"En la madrugada volvimos a las labores y la orden que tenemos es de continuar buscando otras posibles víctimas" señaló Rendón por teléfono desde Bello, localidad del departamento de Antioquía, en el noroeste de Colombia.
A partir de hoy en la zona afectada ya no se permite sino el trabajo de los expertos. Los vecinos de la comunidad no pueden seguir haciéndolo debido a la peligrosidad generada por las lluvias caídas en las últimas horas.
"Aquí ya casi no podemos hacer nada, al comienzo todos trabajamos para ayudar, pero ahora con la llegada de la maquinaria pesada y las lluvias, no podemos", señaló David Carvajal en diálogo telefónico con Efe.
Explicó que él, al igual que otros conocidos, estaban buscando "unos 25 conocidos que vivían en casas del barrio" y de los cuales, aseguran, no saben nada.
En algún sector del sitio de la tragedia y en donde quedaron en pie viviendas, las autoridades han permitido que sus dueños entren a sacar algunas de sus pertenencias.
"Imagínese, todavía debo este colchón y la camita y por eso trato de sacar lo que más pueda", dijo un lugareño mientras cargaba algunos enseres.
Aparte de la tragedia por el alud, las gentes del lugar no tienen energía eléctrica ni agua potable.
Rendón, en declaraciones a la página electrónica del diario El Colombiano de Medellín, señaló que se ha ordenado la evacuación de 130 viviendas del barrio La Orquídea, ubicado muy cerca de la zona sepultada por el alud.
Explicó que una vez concluya esa tarea, las viviendas serán demolidas porque están en una zona de riesgo y para evitar que vuelvan a ser habitadas.
La actual temporada de lluvias en Colombia, la peor en muchos años, ha dejado hasta ahora 206 muertos, incluidos los ya confirmados en Bello, 119 desaparecidos, 246 heridos y 1,61 millones de damnificados.
En medio de todo esto, se conoció que el ELN, la segunda guerrilla de Colombia, le propuso al Gobierno del presidente Juan Manuel Santos un cese bilateral del fuego y de las hostilidades, para darle "prioridad" a la atención de las víctimas y damnificados de la temporada de lluvias.
El Ejército de Liberación Nacional (ELN) a través de una "carta abierta" dirigida a las "víctimas del invierno" que lleva la firma del Comando Central y que fue publicada en la página Voces de Colombia, que la organización utiliza para divulgar sus mensajes.
"Ante la magnitud de la tragedia invernal, el ELN le propone al Gobierno nacional pactar un cese al fuego y las hostilidades de manera bilateral, para darle prioridad a la atención de la tragedia invernal, entre otras urgencias a discutir y acordar", señala el documento fechado el 6 de diciembre.
Resalta que si bien "el invierno" causó las inundaciones destruyendo cultivos, viviendas, vías e hicieron que el país tuviera que ser declarado en calamidad pública, no menos cierto es que "el invierno es previsible".
Remarcan que no se atendieron las alertas tempranas y aseguran que eso "esto refleja el grado de desatención e indolencia del Gobierno".
Este martes el Gobierno colombiano declaró la emergencia económica, social y ecológica, así como la situación de desastre, lo que permitirá tomar medidas en todos los órdenes para atender la tragedia generada por las fuertes lluvias.
Las decisión, comunicada por el presidente Juan Manuel Santos en una alocución transmitida por radio y televisión, es por 30 días, "que pueden prorrogarse hasta 90 días".
El estado excepcional de emergencia económica permite al Gobierno buscar recursos económicos adicionales a los destinados por varias vías, entre ellas, la creación de nuevos impuestos o aumentar algunos de los ya existentes.