Las regiones sur y sureste de Brasil volvieron a ser castigadas por fuertes lluvias en la madrugada de hoy pero sin los estragos del martes, cuando un vendaval dejó cuatro muertos y 138 heridos en el estado de Santa Catarina y una serie de derrumbes causó tres muertes en Sao Paulo.
Las lluvias prosiguieron en varias zonas de los estados de Río Grande do Sul, Santa Catarina, Paraná y Sao Paulo sin que se registraran nuevas víctimas o incidentes de gravedad, según los boletines de las direcciones regionales de la Defensa Civil.
Las autoridades de Santa Catarina, el estado más afectado por los problemas meteorológicos, permanecen en estado de alerta ante la previsión de que los temporales prosigan hoy, incluso con lluvias de granizo, y la posibilidad de deslizamientos de tierras en algunas ciudades montañosas.
Según el último boletín de la Defensa Civil regional, además de las cuatro muertes y los 138 heridos, el vendaval que afectó 45 municipios de Santa Catarina obligó a unas 7.000 personas a desalojar sus viviendas y causó daños totales o parciales en 10.102 residencias.
Guaraciaba, un municipio fronterizo con Argentina, fue el más castigado por el vendaval, ya que fue allí donde se registraron los cuatro muertos, además de 89 heridos, y al menos 9.100 de sus 10.000 habitantes resultaron afectados por el fenómeno meteorológico.
El alcalde de Guaraciaba, Ademir Zimmerman, dijo que prácticamente "no sobró nada" en esa localidad situada 730 kilómetros al oeste de Florianópolis, la capital regional, razón por la cual decretó el estado de emergencia.
También se declararon en emergencia las localidades de Santa Terezinha, Sao Domingos, Vargeao y Vargem Bonita, igualmente golpeadas por el vendaval que arrancó tejados enteros de las construcciones y derribó las redes de electricidad.
Las autoridades creen que el vendaval está relacionado con el tornado que el martes causó al menos nueve muertos y 61 heridos en la provincia argentina de Misiones, vecina de Brasil.
Pero las fuertes lluvias también dejaron estragos en otros estados de Brasil y prácticamente paralizaron Sao Paulo, la mayor ciudad del país, en donde las inundaciones y los deslizamientos provocaron tres muertes.
Según la agencia meteorológica Climatempo, el martes fue el día con mayor volumen de lluvias para un día de septiembre en Sao Paulo en los últimos 25 años.
La disminución de las lluvias permitió la reducción de las inundaciones que ayer impedían el tránsito en algunas calles, aunque en la mañana de hoy aún había enormes charcos cubriendo importantes vías paulistas.
El Cuerpo de Bomberos confirmó el hallazgo de los cadáveres de tres niños que quedaron sepultados por un deslizamiento de tierras en Osasco, uno de los municipios del área metropolitana de Sao Paulo.