El presidente surcoreano, Lee Myung-bak, instó hoy al régimen comunista de Corea del Norte a abandonar "la senda del conflicto" y aseguró que Seúl mantendrá sus "persistentes esfuerzos" para alcanzar la paz con el país vecino.
"Corea del Norte debería tomar el camino de la paz y prosperidad", dijo Lee en un discurso con motivo del Día de los Caídos, en el que subrayó además la importancia de trabajar para la unificación de las dos Coreas.
La futura unificación de la península, dividida desde el fin de la guerra de Corea (1950-1953), "no es una opción sino una obligación", indicó Lee, citado por la agencia surcoreana Yonhap.
El presidente surcoreano también recalcó el compromiso de su Gobierno con los valores de la democracia, la economía de mercado y el estado de derecho.
Las relaciones entre las dos Coreas han sido tensas desde la llegada de Lee al poder en 2008 con una política de mano dura contra Pyongyang.
El año pasado, la tensión se disparó aún más tras el hundimiento de la corbeta surcoreana "Cheonan" en el Mar Amarillo (Mar Occidental), que acabó con la vida de 46 marinos surcoreanos, y el ataque con obuses a la isla de Yeonpyeong, que causó cuatro muertos.
El régimen de Kim Jong-il ha negado en todo momento su responsabilidad en el incidente del "Cheonan" y asegura que el ataque a Yeonpyeong fue provocado por las maniobras militares surcoreanas en las cercanías.
Seúl, sin embargo, reclama una disculpa del Norte como condición para reanudar el diálogo y las negociaciones encaminadas a desmantelar el programa nuclear norcoreano, además de exigir a Pyongyang señales concretas sobre su compromiso de desnuclearización.
La semana pasada, el régimen norcoreano aseguró que en recientes conversaciones "secretas" mantenidas en Pekín con representantes de Seúl, éstos propusieron la celebración de tres cumbres de máximo nivel entre junio de este año y marzo de 2012.
El Gobierno surcoreano reconoció esos contactos secretos pero negó que hubiera propuesto celebrar ninguna cumbre, e insistió en que el objetivo era obtener una disculpa del Norte por los dos ataques de 2010.