El líder de la minoría republicana del Senado, Mith McConnell, reiteró hoy el llamamiento a revocar en 2011 la reforma del sistema de salud gracias al control de la cámara baja de que dispondrá el Partido Republicano a partir de enero.
"Podemos y debemos proponer y votar repetidamente la revocación" de la reforma de salud, afirmó McConnell en la conservadora Fundación Heritage, dos días después de que los republicanos se apuntasen una victoria política en los comicios legislativos.
La reforma de salud fue aprobada sin ningún apoyo republicano y promulgada en marzo pasado, y su revocación fue un grito de guerra de la oposición y del movimiento ultraconservador "Tea Party".
McConnell reconoció que los demócratas, que mantienen el control del Senado, aunque han perdido el de la Cámara de Representantes, con toda seguridad bloquearán los esfuerzos de los republicanos de revocar la reforma sanitaria o incluso el presidente Barack Obama los vetara.
Sin embargo, McConnell dijo que los republicanos en la cámara baja pueden denegar los fondos necesarios para la aplicación de la reforma de salud, que garantiza la cobertura médica universal en EE.UU. y es considerada por los conservadores como una costosa injerencia del Gobierno en el sector privado.
McConnell, que se convertirá en líder de la mayoría republicana en el Senado en enero próximo, prometió que programará votos en la Cámara Alta para bloquear las cláusulas más "atroces" de la reforma de salud.
Obama invitó hoy a los líderes demócratas y republicanos a una reunión en la Casa Blanca el próximo 18 de noviembre que, según dijo, "no será sólo para una foto" protocolaria sino para discutir de "forma sustancial" sobre cómo avanzar en la agenda del país.
"Está claro que los votantes enviaron un mensaje, que es que quieren que nos centremos en la economía y los empleos", dijo Obama.
Según las últimas cifras, los republicanos tienen 240 escaños en la Cámara de Representantes, mientras que los demócratas se quedan en 186 y faltan 9 por adjudicar. En el Senado, los demócratas tienen 52, los republicanos 47 y queda por aclarar un escaño en juego por el estado de Alaska