Dirigentes indígenas de Nicaragua acusaron al Ejército de su país de perseguir y reprimir a miskitos en el Caribe Norte nicaragüense en un operativo contra el tráfico de drogas, informó hoy la prensa local.
"Las comunidades (indígenas caribeñas) están bajo represión por el Ejercito de Nicaragua", denunció el diputado Brooklin Rivera, del partido indígena YATAMA (hijos de la madre tierra en lengua miskita) y aliado de los gobernantes sandinistas, en declaraciones al diario La Prensa, de Managua.
El Ejército ha emprendido una búsqueda de narcotraficantes en la comunidad de Walpasiksa, en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), tras el asesinato, el martes pasado, de dos miembros de la Fuerza Naval.
El legislador Rivera anunció que enviarán a esa zona una comisión integrada por pastores de iglesias protestantes, defensores de derechos humanos y del Consejo de Anciano de esas comunidades para evaluar la situación.
Osorno Coleman, otro dirigente miskito, también denunció la supuesta represión que sufren los indígenas caribeños por parte de soldados, incluso la comparó con la operación militar de los años 1980, conocida como "Navidad Roja".
La "Navidad Roja" se conoce la operación realizada por el Ejército para sacar a unos 8.500 indígenas de sus comunidades a las orillas del río Coco (en la frontera con Honduras) y alojarlos en cinco campamentos para evitar que sirvieran de apoyo logístico a la "Contra" antisandinista.
Esos hechos, según una denuncia de la no gubernamental Comisión Permanente de los Derechos Humanos (CPDH), ocurrieron entre 1981 y 1982, durante operaciones militares que supuestamente dejaron 64 muertos, 13 torturados, 15 desaparecidos, y miles de desplazados y apresados en campamentos bajo vigilancia militar del Ejército sandinista.
"Como líder miskito considero que el Ejército de Nicaragua debe mantener su lucha sin cuartel contra el narcotráfico, pero eso no significa que se tiene que perseguir a los indígenas en las comunidades como lo están haciendo", señaló Coleman a la prensa.
Según Humberto Thompson, ex alcalde de Prinzapolka, en la RAAN, al menos tres helicópteros han aterrizado en esa zona, con un fuerte contingente de soldados, para perseguir a los nativos.
El portavoz militar, el general de brigada Adolfo Zepeda, negó esos señalamientos y aseguró que los soldados son respetuosos de los derechos humanos.
"Estamos dispuestos a atender personas de la localidad del Atlántico Norte que están preocupadas, les vamos a dar a conocer en qué consisten nuestros operativos", indicó Zepeda, en declaraciones a la prensa.
Agregó que el Ejército se preocupa por el respeto a los derechos humanos, "pero más que eso" de liberar "del flagelo del narcotráfico".
El Ejército nicaragüense y supuestos narcotraficantes en el Caribe Norte de Nicaragua se enfrentaron a tiros en dos ocasiones la semana pasada, dejando como resultado cuatro muertos, entre ellos dos militares y cinco heridos.
Las autoridades han detenido a 20 sospechosos de haber participado, junto con narcotraficantes, en el primer ataque, en el que murieron los miembros de la Naval.
También se han incautado una lancha, varias armas, cartuchos y pequeñas cantidades de drogas, así como 177.960 dólares.
El presidente Ortega ordenó el pasado miércoles a los mandos militares preparar un "plan integral de orden económico, social y ético" para "sensibilizar" a los habitantes comunitarios de la Costa Caribe, que, dijo, ha sido "penetrada" por el narcotráfico. EFE
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