La ayuda humanitaria llegaba a cuentagotas ayer a Irak mientras Kuwait envió alimentos al puerto fronterizo de Umm Qasr y caravanas de camiones realizaron peligrosos viajes atravesando el desierto para llevar medicinas a Bagdad.
En Basora, la segunda ciudad más importante del país y lugar de recientes y cruentos enfrentamientos, trabajadores de la Cruz Roja repararon parcialmente el suministro de agua potable para evitar una crisis en la población, que llega a dos millones de habitantes.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU dijo que Irak probablemente necesite la mayor operación de asistencia de la historia para alimentar por seis meses, desde que termine la guerra, a la población de todo el país, de 27 millones de habitantes.
La organización internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) envió toneladas de equipos quirúrgicos, generadores y otro tipo de ayuda desde Jordania hacia Bagdad para tratar principalmente quemaduras y fracturas.
También, un barco auxiliar de la flota real británica, el "Sir Galahad", llevó a bordo, entre otra carga, 110 toneladas de agua, 32 toneladas de azúcar, 20 toneladas de lentejas, 18 toneladas de arroz y cerca de una tonelada de té, además de sábanas y medicamentos.
Además, desafiantes y entonando himnos de profunda devoción a Sadam Hussein, los iraquíes de Safwan (sur de Irak) recibieron ayer desde Kuwait los primeros camiones de ayuda humanitaria desde que comenzó la guerra.
Tres vehículos de la Media Luna Roja kuwaití con pan, agua, queso, azúcar, leche, aceite y harina cruzaron la frontera con Irak a mediodía donde les esperaba una multitud enfervorizada y hambrienta.
La mayor parte de sus conciudadanos se lanzó desesperadamente hacia los camiones. En pocos segundos, la distribución de las raciones de emergencia se tornó caótica y se multiplicaron los tumultos, empujones y enfrentamientos.