Los XVI Juegos Olímpicos se celebraron en Londres en 1948, doce años después de la última edición, un paréntesis motivado por la Segunda Guerra Mundial.
En los Juegos celebrados en la capital inglesa -desde el 29 de julio hasta el 14 de agosto- participaron 59 países, que enviaron 4.468 deportistas, de ellos 385 mujeres, compitiendo en 21 deportes.
El programa de atletismo fue el más amplio con 33 pruebas, 24 para hombres y 9 para las mujeres, con pobres resultados por la barrera que la Segunda Guerra Mundial supuso para el deporte en todo el mundo. Además, la pista del Estadio de Wembley fue un freno para los atletas ya que no se había utilizado en veinte años y era de ceniza.
ENTUSIASMO, PERO POCOS RECURSOS
La situación era tan crítica que países participantes aportaron productos alimenticios, como los mil kilos de pasta que la derrotada Italia envió por medio de un puente aéreo.
El rey Jorte VI inauguró los Juegos un caluroso 29 de julio y uno de los atletas supervivientes de Olimpíadas anteriores, el británico Donald Finlay, teniente coronel de la RAF, pronunció el juramento olímpico. Alemania y Japón no fueron invitadas a los juegos, pero sí Italia. Tampoco la URSS envió sus atletas, pero lo hizo el recién creado Israel, que estuvo representada por dos mujeres como presencia testimonial.
TELEVISION POR PRIMERA VEZ
La ceremonia inaugural fue transmitida por primera vez por televisión, lo que no impidió que se llenaran las 125.000 localidades del Estadio de Wembley y que medio millón de británicos la siguieron en la pequeña pantalla, y presenciaran cómo en ese carismático recinto se batieron diez récords olímpicos y tres mundiales entre atletismo y natación.
Sensacionales fueron las actuaciones de la holandesa Francie “Fanny†Blankers-Koen, la “mamá holandesaâ€, ganó cuatro medallas de oro en 100 y 200 metros lisos, 80 metros vallas y los relevos 4 por 100 metros.
Mathias venció en el déclaton cuando tenía solamente 17 años de edad, victoria que repitió en los Juegos de Helsinki (Finlandia) en 1952. Zatopek ganó los 10.000 metros, fue plata en los 5.000 metros, que ganó el belga Gaston Reiff.
Blankers-Koen era en el momento de los Juegos la plumarquista mundial de salto de altura y de salto de longitud, pero no participó en estas pruebas en los Juegos londinenses, ni en el lanzamiento de jabalina, en el que también era una de las favoritas a la victoria pese a sus 30 años de edad y madre de dos hijas. A su retirada del atletismo activo se hizo cargo del equipo holandés hasta los Juegos de 1968, en México.
TRECE MULTIMEDALLISTA
Trece deportistas ganaron más de una medalla en estos Juegos y si la holandesa ganó cuatro medallas, el gimnasta finlandés Veikko Huhtanen consiguió tres -combinadas individual, por equipos y caballo con arcos-.
Los otros once fueron: el velocista estadounidense Harrison Dillard en los 100 metros lisos y relevos 4 por 100 metros, junto a Ewell, Wright y Patton. Dillard era entonces el plusmarquista mundial d elos 110 metros vallas, pero no pudo correr esa prueba en Londres, proque no se clasificó en las competiciones de selección previas en Estados Unidos.
Melvin Patton, hijo del general Patton, también olímpico, ganó la medalla de oro en los relevos 4 poe 100 metros y los 200 metros lisos.
El estadounidense Roy Cochran ganó la medalla de oro en 400 metros vallas y en relevos 4 por 400 metros, con Bourland, Harnden y Whitfield.
La francesa Michelin Ostermeyer ganó el lanzamiento de peso y de disco. Su compatriota Buhan ganó dos oros en esgrima -florete individual y por equpos-, y el húngaro Gerevich, vencedor en sable individual y por equipos.
El general mexicano Humberto Mariles fue oro en hípica, montando a “Arete†en la categoría individual, y por equipos con Ruben Urizar sobre “Harvey†y Alberto Valdés sobre “Chihuchocâ€. Después de los Juegos, Mariles fue encarcelado por homicidio.
El nadador estadounidense Walter Ris se hizo con dos medallas de oro: 100 metros libres -en 57-3, récord olímpico- y el relevo 4 por 100 metros ligre -en 8-46-0 y récord mundial.
Los nadadores norteamericanos ganaron el oro en los 100 metros libres, 400 metros libre, 1.500 metros libre, 100 metros espalda, 200 metros braza y los saltos de trampolín y de palanca. Y las nadadoras en 400 metros libres, los relevos 4 poe 100 metros libres y los saltos de trampolín y de palanca. En waterpolo vencieron los italianos por 4 a 3 a Hungría, que fue plata y Holanda bronce.
TAMBIEN LOS JUECES SE EQUIVOCAN
Los jueces del atletismo incurrieron en dos errores: en el relevo 4 por 100 metros y en los 10.000 metros. En los relevos, el equipo norteamericano, con Ewell, Wright, Dillard y Patton, cruzó la línea de meta con cuatro metros de ventaja sobre los británicos, pero un juez denunció que en el primer relevo, Well había entregado el testigo a Wright fuera de la zona reglamentaria.
Los estadounidenses fueron descalificados y recurrieron la decisión por medio del jefe de su delegación, el arquitecto Avery Brundage, que en 1952 fue, en Helsinki, elegido presidente del Comité Olímpico Internacional.
Días después, el Jurado de apelación examinó la película de la prueba y comprobó que la entrega del testigo fue legal, por lo que el equipo de Estados Unidos fue reconocido como campeón.
El otro error se produjo en los 10.000 metros, en los que venció Zatopek, en 29-59-6, nuevo récord olímpico. El checo entró en la meta con más de 30C metros de ventaja sobre el segundo, el argelino-francés Alain Mimoun, pero los jueces anunciaron la última vuelta bastante antes de que los corredores cruzaran la línea de meta por penúltima vez.
Zatopek se percató del error y siguió corriendo, pero el error hizo que el sueco Dennolf fuera clasificado en cuarto lugar cuando en realidad fue quinto; que el noruego Stokken fuera clasificado quinto cuando fue cuarto, y que el belga Robert Everaert fuera eliminado cinco vueltas antes del final cuando en realidad entró en sexto lugar, sino que sus protestas fueran admitidas.
UNA PIANISTA CAMPEONA EN LANZAMIENTO DE PESO Y DISCO
La frances Micheline Ostermeyer, oro en peso con 13,75 metros y disco con 41.92 metros, se había graduado tres meses antes como virtuosa del piano en el Conservatorio de París, y al terminar los Juegos se dedicó a dar conciertos de ese instrumento y se especializó en Franz Liszt.