Los brasileños celebran hoy con fervor religioso la festividad de Nuestra Señora de la Aparecida, patrona del país, con varias procesiones a santuarios y romerías a basílicas en distintos puntos de la geografía brasileña.
La ciudad de Aparecida do Norte, a unos 170 kilómetros de Sao Paulo, espera congregar durante la jornada de hoy hasta 165.000 personas para participar en los servicios religiosos y rendir culto a la Virgen, informó la dirección de la basílica.
Está previsto que al menos 330.000 personas pasen por la localidad a lo largo del festivo prolongado.
Una feligresa procedente de Salvador, capital del estado occidental de Bahía, Ana Lucia, se desplazó hasta el santuario para ofrecer sus oraciones a la Virgen.
"Es por amor a ella. Nos ama tanto, hizo tanto por nosotros. ¿Por qué no por hacer ese paseo y conocer el santuario?, dijo Ana Lucia, citada por el portal de noticias G1.
El candidato opositor a la Presidencia de Brasil, José Serra, también acudió al santuario acompañado por el gobernador electo del estado paulista, Geraldo Alckmin, para participar en una de las cuatro misas que serán oficiadas.
Serra, quien llegó al servicio religioso con retraso, se enfrentará en segunda vuelta el próximo 31 de octubre a la candidata oficialista, Dilma Rousseff, que ayer visitó ese mismo santuario y participó en la misa ofrecida a más de 15.000 fieles.
Los candidatos a la Jefatura del Estado en la campaña electoral previa a la celebración de la segunda ronda están centrando sus debates y discursos en temas sensibles para la población brasileña como el aborto y la religión.
La principal concentración religiosa de estos días se registró una vez más en la capital del estado amazónico de Pará, Belem, donde el pasado domingo más de dos millones de personas participaron en la Procesión del Cirio de Nazaré, según medios del país.