La mayoría de los consejeros delegados de las empresas cotizadas en todo el mundo cree que los empleos perdidos durante la crisis no se recuperarán hasta al menos el año 2014, según los resultados de una encuesta difundida hoy por NYSE Euronext.
Esa compañía, la mayor compañía bursátil del mundo, detalló que la opinión generalizada entre los máximos responsables ejecutivos de las firmas cotizadas es que el empleo empezará a crecer en otras zonas del mundo antes que en Estados Unidos y Europa.
La mayor parte de los 325 directivos consultados (el 32%) cree que la plena recuperación del empleo no se alcanzará al menos hasta 2014 y que el principal motor serán las pequeñas empresas, mientras que sus homólogos en otras regiones del mundo confían en que ese momento llegará en 2012.
En Europa, el 3% de los consultados cree que todos los puestos de trabajo perdidos durante la crisis se recuperarán este mismo año, el 6% apuesta por el final de 2011, el 19% por finales de 2012 y el 26% cree que habrá que esperar a 2013.
Sin embargo, el 36% cree que la recuperación no llegará hasta 2014 o incluso más tarde y el 10% cree que jamás se llegará a recuperar esos empleos.
En general, "los directivos de las empresas cotizadas están preparados para volver a hacer que sus negocios crezcan, lo que es una señal positiva para los mercados financieros y el conjunto de la economía", aseguró en un comunicado el consejero delegado de NYSE Euronext, Duncan Niederauer.
Los resultados de la encuesta indican al respecto que cerca de la mitad de los entrevistados espera aumentar sus plantillas en 2011, especialmente los directivos de compañías con sede fuera de Estados Unidos y Europa.
Así, más de seis de cada diez consejeros delegados de Asia y América Latina planean contratar a más gente el próximo año, mientras que sólo cuatro de cada diez tiene esos mismos planes en Europa y Estados Unidos.
En cuanto a los esfuerzos de sus respectivos Gobiernos para crear empleo, los consejeros delegados de Estados Unidos creen que el sector público aportará tantos nuevos puestos de trabajo como las pequeñas empresas, mientras que en el resto del mundo la fe en el Ejecutivo es mucho menor.