Los duques de Cambridge, Guillermo y Catalina, ofrecieron hoy su apoyo a la pequeña localidad canadiense de Slave Lake, que hace casi dos meses resultó arrasada por un incendio forestal, con una inesperada visita durante la gira que realizan en Canadá.
El gesto del príncipe Guillermo y Catalina Middleton, aumentó la estima que los canadienses han demostrado por la pareja real británica desde que el 30 de junio iniciaran en el país su primer viaje al extranjero tras su boda.
Varios miles de personas, en una población que sólo cuenta con 7.000 habitantes y que está aislada en el norte de la provincia de Alberta, recibieron a los duques de Cambridge en Slave Lake.
El príncipe Guillermo y Catalina se reunieron durante casi una hora con los bomberos y otro personal de emergencia, así como con sus familiares, que el pasado 14 de mayo lucharon contra un gigantesco incendio forestal que arrasó en pocas horas un tercio de la localidad.
Tras el emotivo encuentro, el jefe de bomberos de Slave Lake, Jamie Coutts, declaró a la televisión pública canadiense CBC que la presencia de los duques de Cambridge había puesto una muy necesitada sonrisa en la cara de los habitantes de la remota población.
"Han pasado mucho tiempo con los trabajadores de emergencias haciendo muchas preguntas", afirmó Coutts quien añadió que la profesión del príncipe Guillermo, piloto de helicóptero de búsqueda y rescate en la Fuerza Aérea británica (RAF), dio al encuentro una dimensión especial.
"Él es un piloto de búsqueda y rescate y ella (Catalina) se queda en casa, preocupada, cuando él esta en una misión. Es algo muy similar a lo que nosotros hacemos y lo que pasan nuestras familias", explicó Coutts.
Precisamente hoy se supo que el incendio de Slave Lake, que consumió edificios, automóviles y pertenencias de muchos de los habitantes de la población aunque no causó víctimas mortales, es el segundo desastre natural más costoso en la historia del país.
Según la Oficina de Seguros de Canadá, el fuego causó daños por valor de 700 millones de dólares, sólo por debajo de los 1.800 millones de dólares en daños provocados en 1998 por una tormenta de hielo en la provincia de Québec.
A pesar de la desolación que causó el incendio, hoy durante la visita real, todo eran sonrisas y gritos de alegría entre la multitud.
"No me lo puedo creer", era quizás el comentario más extendido entre los habitantes de Slave Lake en referencia a la inesperada visita de los duques de Cambridge.
La visita, que no estaba programada en la agenda oficial, sólo fue anunciada ayer poco después de la llegada del príncipe Guillermo y Catalina a la región de los Territorios del Noroeste.
El día de hoy tenía que haber sido un día de descanso para la pareja británica que lleva desde el 30 de junio recorriendo Canadá y que mañana tiene previsto asistir en Calgary al tradicional rodeo de la ciudad.
Calgary se ha convertido en los últimos años en uno de los centros económicos del país gracias a la explotación de forma masiva de los enormes depósitos de arenas bituminosas que se sitúan en el norte de la provincia de Alberta.
Se estima que los depósitos de petróleo mezclado con arena de Alberta contienen reservas de crudo superiores a las de Arabia Saudí. De hecho, Canadá se ha convertido en la principal fuente de petróleo para Estados Unidos, desbancando a tradicionales proveedores como Venezuela y Arabia Saudí.
Calgary también es considerada la capital del "salvaje oeste" canadiense.
El rodeo de Calgary, conocido como "Stampede", que el jueves visitarán los duques de Cambridge, es un evento con toda la parafernalia de los vaqueros del oeste que se inició en 1884 y que incluye desde rodeos hasta carreras de carromatos.
El viernes, el príncipe Guillermo y Catalina tienen previsto terminar su visita oficial a Canadá para partir desde Calgary con destino a California (Estados Unidos).