Los juzgados españoles procesaron el año pasado 58.241 expedientes de desahucio, cifra que supone un récord desde que se tiene registro y un aumento del 22 por ciento con respecto a 2010.
Los datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) publicados hoy revelan el impacto que la crisis económica y el desempleo han tenido en la pérdida de viviendas, bien porque el inquilino no paga el alquiler o porque el propietario no es capaz de abonar su hipoteca al banco.
Según los datos, las ejecuciones -los procedimientos iniciados por las entidades hipotecarias para quedarse con las viviendas impagadas- registraron en 2011 un descenso del 17 por ciento, hasta los 77.854, lejos del récord alcanzado en 2010 con 93.636 procedimientos.
Las estadísticas judiciales del CGPJ ofrecen también datos sobre los procesos concursales que han sufrido las empresas, y que en el año 2011 ascendieron a 8.027, la cifra más alta desde que se tiene registro y un 13 por ciento más que en 2010.