Los líderes demócratas de la Cámara de Representantes de EE.UU. presentaron hoy el proyecto de ley de 825.000 millones de dólares que pidió el presidente electo Barack Obama para afrontar la recesión del país en los próximos dos años.
El plan incluye 275.000 millones de dólares en recortes de impuestos, 25.000 menos de lo que pedía Obama, así como 550.000 millones en inversiones en infraestructuras y en programas sociales y de eficiencia energética.
Lo más probable, aseguraron los expertos y fuentes legislativas, es que la cifra definitiva aumente, quizá a 900.000 millones de dólares, conforme los legisladores debatan y enmienden el "Plan de Recuperación y Reinversión de Estados Unidos".
La legislación prevé la creación o preservación de tres millones de empleos, más inversión en fuentes energéticas y más fondos para programas de educación y salud, entre otros elementos.
Las metas del plan, según lo explicó en una rueda de prensa la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, son "la creación inmediata de empleos y la continua creación de empleos" a largo plazo.
La medida fue presentada en momentos en que la crisis económica ha ocasionado la pérdida de 2,6 millones de empleos en 2008, ha puesto en números rojos a varios gobiernos estatales, y amenaza la supervivencia a largo plazo de la industria automotriz.
Según la medida presentada hoy, los gobiernos estatales recibirían 87.000 millones de dólares para ayudarles con los gastos de salud para la gente pobre, y otros 39.000 millones de dólares para que provean cobertura médica a los desempleados.
Además, el Gobierno desembolsaría más de 100.000 millones de dólares en programas de educación para los distritos escolares en todo el país.
También una infusión masiva de fondos, a través de gastos fiscales y recortes tributarios, para programas que ayuden a disminuir la dependencia estadounidense del petróleo extranjero.
Sin embargo, los legisladores dejaron de lado una idea respaldada por el Gobierno entrante de otorgar créditos tributarios por 3.000 dólares por cada empleo creado por la empresa privada.
Según un resumen de la legislación distribuido a los periodistas, la medida mantiene intacto un crédito tributario de 500 dólares por trabajador y de 1.000 dólares por pareja.
De aprobarse, sería la legislación más ambiciosa y mejor dotada de la que tiene entre manos la 111 sesión legislativa, que inició el pasado 6 de enero.
Los demócratas quieren someter a votación el plan de reactivación económica a mediados de febrero próximo.
El plan de estímulo económico es la máxima prioridad de la entrante Administración del presidente electo, Barack Obama, quien señaló hoy que la medida contribuirá al fortalecimiento y competitividad de Estados Unidos en el siglo XXI.
En una declaración escrita, Obama dijo que el plan de estímulo "salvará o creará más de tres millones de empleos", dará alivio tributario a las familias y negocios que lo necesitan e "invertirá en prioridades como el cuidado de salud, la educación y la energía, que harán a EE.UU. fuerte y competitiva en el siglo XXI".
"Este plan es una prima sustancial para nuestros retos más urgentes, y contendrá el tipo de supervisión estricta e independiente que permitirá que el pueblo estadounidense exija cuentas de cómo y dónde se gastan sus impuestos", dijo Obama.
El presidente electo tiene previsto viajar a Ohio mañana, viernes, para promover el plan de estímulo.