El servicio meteorológico de Tailandia anunció hoy copiosas precipitaciones en todo el país, cuando las inundaciones, riadas y deslizamientos de tierra ya han matado a ocho personas esta semana y afectado a cientos de miles.
La amenaza de "intensas a muy intensas lluvias" es para el domingo y el lunes y afecta principalmente a 31 provincias, desde las norteñas de Amnat Charoen y Ubon Ratchathani hasta las sureñas de Krabi y Phuket, este último lugar es el principal destino turístico del sur de Tailandia.
El Departamento de Prevención y Respuesta a los Desastres ha advertido del peligro a los residentes en las cuencas de los ríos y las zonas montañosas, así como a la flota pesquera en el mar de Andamán, donde se prevé la formación de olas de entre dos y tres metros.
Una delegación gubernamental visitó el sábado el distrito de Nam Pat, en la provincia de Uttaradit (noreste), donde cuatro aldeas quedaron parcialmente enterradas por avalanchas y deslizamientos de tierras el vienes.
Los funcionarios entregaron 1.660 dólares (1.216 euros) a las familias con víctimas mortales, 1.000 dólares a los dueños de viviendas destruidas o dañadas y 33 dólares al resto de damnificados.
La gobernación de Uttaradit ha pedido al Gobierno central un fondo de auxilio de cinco millones de dólares para poder atender esta calamidad.
El territorio tailandés, en plena estación lluviosa, lleva soportando inundaciones que han matado en total a 80 personas y afectado a casi medio millón desde el 29 de julio pasado, según datos del Departamento de Prevención y Respuesta a los Desastres.
Además, 142.100 casas han sufrido daños, 1,5 millones de acres de cultivos se han echado a perder y han sufrido desperfectos seis autopistas y 29 carreteras comarcales.