Las mafias de narcotraficantes de Perú arrojan cada año a los ríos de la Amazonía unos 15 millones de litros de químicos y muchos de estos productos causan un gran daño al medio ambiente, informaron hoy fuentes oficiales.
Esta acción de los narcotraficantes genera "un efecto destructivo sin precedentes sobre el suelo, agua, biodiversidad y población humana", alertó Lucio Batallanos, representante de la gubernamental Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), en la víspera del Día Mundial del Medio Ambiente.
Los 27 productos químicos que se utilizan para la producción de pasta básica y clorhidrato de cocaína incluyen solventes y ácidos, explicó el gerente de Conservación del Medio Ambiente y Recuperación de Ecosistemas Degradados de Devida.
Batallanos también recordó que unos 2,5 millones de hectáreas de bosques han sido deforestadas para la siembra de hoja de coca (materia prima para la elaboración de cocaína), tras precisar que la reforestación de una hectárea de bosque degradado cuesta al Estado unos 1.500 dólares.
"Con la tala y quema de estas hectáreas se ha eliminado también flora, fauna y microorganismos que formaban parte del ciclo de vida en la naturaleza", señaló el funcionario en un comunicado de Devida.
Según datos de Naciones Unidas, Perú es el segundo mayor productor mundial de cocaína y hoja de coca, que se usa para fabricar esa droga, por detrás de Colombia.
Europa, a través de España y los Países Bajos, es el principal destino de la droga peruana, que también llega a Brasil y México, desde donde entra en Estados Unidos.