Los padres de Madeleine, Kate y Gerry McCainn, estuvieron hoy en Madrid para presentar un libro sobre la desaparición de su hija en el Algarve portugués, un suceso por el que sienten "culpabilidad", aunque después de cuatro años admiten que no pueden cambiar lo ocurrido y por eso miran al futuro.
Para encarar ese futuro y seguir la búsqueda de Madeleine, Kate escribió un libro que tituló con el nombre de su pequeña, 447 páginas que le ha costado mucho escribir.
"Ha resultado muy difícil y doloroso tomar la decisión de publicar este libro. El motivo que me anima a escribirlo es simple: contar la verdad. Relatar estos recuerdos ha supuesto poner sobre el papel momentos muy personales, íntimos y emotivos de nuestras vidas", se sincera Kate en sus páginas.
Porque ella y su marido saben "lo duro" que es que desaparezca un hijo, se quisieron sumar al dolor y al sufrimiento de los familiares de los dos hermanos de corta edad que desaparecieron en Córdoba (sur español), y que la Policía lleva buscando desde hace más de una semana.
A Kate le ha costado seguir llevando una vida normal con sus otros dos hijos, según reconocía en la rueda de prensa que ofreció en Madrid, junto a Gerry, para presentar su libro, pero cree que ya lo ha conseguido.
Se sentía culpable, según explicó, cada vez que ella desviaba su atención de lo que consideraba "lo principal", encontrar a la pequeña Madeleine, o cuando tomaba un momento para relajarse.
Ahora, tal y como insistió, ya ha aprendido a vivir en familia, aunque recalcó que la suya no estará completa hasta que Madeleine esté con ellos.
Para dar con su paradero, la fundación que ha creado el matrimonio McCainn ha contratado a diversas empresas para seguir investigando.