Los doce jugadores de la reserva brasileña volvieron hoy al trabajo en Johannesburgo mientras los once titulares se refugiaron en el hotel donde está concentrada la selección para recuperarse del esfuerzo físico que demandó ayer la victoria por 2-1 sobre Corea del Norte en el debut del Mundial.
El seleccionador Dunga y su ayudante, Jorginho, dirigieron durante una hora y media una exigente sesión en el colegio Hoerskool Randburg, que combinó ejercicios de potencia física, ensayo de jugadas colectivas y finalización, y terminó con un partidillo en media cancha.
Los remates finales a la portería no resultaron precisos, lo que determinó al entrenador a extender los ejercicios.
Dunga y su ayudante por momentos parecieron dos jugadores más, pues se involucraron en dinámicas de control del balón y centros para la salida de los guardametas Gomes y Doni.
La selección volverá a quedar completa este jueves, aunque la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) no ha precisado si volverá a abrir la jornada con una conferencia de prensa antes de proceder al entrenamiento vespertino, que hoy se cumplió con una temperatura de dos grados centígrados.
La selección brasileña se alista para el partido de la segunda jornada del Grupo G contra la de Costa de Marfil, este domingo en el estadio Soccer City, de Johannesburgo.
Brasil lidera el grupo con tres puntos, a dos de Costa de Marfil Portugal, que el mismo domingo chocará contra Corea del Norte, último sin conquistas.