El Partido Socialista de Andalucía (PSOE-A) acordó la apertura de una negociación con el resto de fuerzas, específicamente con Izquierda Unida (IU), para buscar un acuerdo para el futuro Gobierno regional, anunció hoy su secretario general, José Antonio Griñán.
En una comparecencia de prensa, el candidato socialista a la Presidencia de Andalucía citó como su primer objetivo dar respuesta a la tendencia de izquierdas expresada en los comicios del domingo y conseguir un Gobierno de "estabilidad" para los próximos cuatro años en la región más poblada de España y con mayor índice de desempleo (más del 31 por ciento).
Puntualizó que la oferta de diálogo incluye también al Gobierno de España, que preside el líder del conservador Partido Popular (PP), que ganó las elecciones en Andalucía al obtener 50 escaños pero se quedó a cinco de la mayoría absoluta que le permitiría formar gobierno.
Los 47 diputados del partido Socialista sumados a los 12 de Izquierda Unida abren la puerta a la formación de un gobierno de coalición.
Griñan no quiso ahondar en esa posibilidad porque "cuando no ha empezado un dialogo no es bueno pronunciarse sobre el contenido", señaló.
"Es evidente que queremos forjar algo similar a lo que ha dicho el pueblo andaluz, y claro que será un gobierno de la izquierda, que es lo que ha dicho el pueblo andaluz", afirmó en su comparecencia ante la prensa.
Los socialistas han perdido 9 escaños en las elecciones del domingo en Andalucía, pero la victoria del PP, al quedarse a cinco diputados de la mayoría absoluta y gracias al fuerte crecimiento de IU, les puede permitir conservar su tradicional bastión andaluz en el que gobierna de forma ininterrumpida desde hace más de 30 años.
Los comicios se celebraron en un contexto de crisis económica, con la tasa de desempleo más alta de España (31 % frente al 23 % de media del país) y con el trasfondo de un escándalo de corrupción que afectó a miembros del gobierno regional socialista.
Griñan dijo hoy que Andalucía tiene por delante "una situación económica muy difícil", pero que el programa de su partido "figura una agenda de empleo que vamos a poner sobre la mesa".
Los medios españoles destacan que el vuelco histórico que preconizaban las encuestas no se produjo y la izquierda resistió en la comunidad autónoma más poblada de España con 8,4 millones de habitantes.
El diario "El País" sostiene en su editorial que el PP continúa siendo la fuerza hegemónica de España, pero "electoralmente empieza a sufrir los efectos de la situación que le toca gestionar".
Para el diario ABC, los resultados de los comicios andaluces suponen "un triunfo decepcionante" para el PP porque "ni siquiera la peor de las encuestas había vaticinado una victoria tan pírrica".
"Primer hielo en las alas de Rajoy", titula "La Vanguardia" de Barcelona en su valoración de lo ocurrido en Andalucía, coincidiendo con la de muchos analistas que ven en los resultados andaluces una primera señal dirigida al Ejecutivo español por los recortes y a reforma laboral.