Nadie antes que diese comienzo la nueva temporada de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) se imaginaba que los Steelers de Pittsburgh, sin su mariscal titular Ben Roetlisberger, y los Jefes de Kansas City, con Matt Cassel, pudiesen estar cada uno con marca perfecta de 3-0.
La suspensión con cuatro partidos a Roethlisberger por violar la política de conducta personal hizo que dentro de la propia organización de los Steelers asumiesen un comienzo de temporada nada fácil.
Si a lo anterior se une que el segundo mariscal de campo del equipo también cayo lesionado, lo menos que se podía pensar era que los Steelers en la actualidad tuviesen marca ganadora, invictos y en el umbral de conseguir el mejor comienzo de temporada en 31 años, si el próximo domingo ganan a los Ravens de Baltimore.
Todo lo anterior sin que su mariscal de campo estrella, Roetlisberger, haya lanzado ni un sólo pase, y lo más increíble en la NFL, que el hombre que dirigió su ataque ganador en el último partido fue el cuarto y último "quaterback" que tienen en la plantilla.
Con la baja segura de Roetlisberger, el piloto en jefe de los Steelers, Mike Tomlin, se decidió por Byron Lettwich como mariscal de campo que lo iba a sustituir durante su ausencia, pero una lesión en el último partido de pretemporada le cambió por completo todos los planes.
Tomlin tuvo que trabajar con el tercer mariscal de campo, Dennis Dixon, que cumplió en el primer partido que iban a ganar gracias al gran trabajo de la defensa.
Pero Dixon recibió de nuevo el apoyo de Tomlin para seguir de titular y en el segundo partido ante los Titans también se lesionó para que fuese Charlie Batch el que acabase el partido con éxito.
Batch, de 35 años, que durante la pretemporada se había pasado todo el tiempo viendo a sus compañeros sentado en el banquillo, surgió como un líder ganador al recibir la gran oportunidad de ser titular en la NFL.
Los Steelers están convencidos que al margen de lo que pueda pasar el domingo contra los Ravens, en su campo del Heinz Field, todo el equipo se ha ganado el respeto de la NFL y demostrado que dentro del mismo nadie es imprescindible, incluido el jugador franquicia y su gran estrella.
"Este equipo no gana por individualidades sino por labor de conjunto, tener un objetivo muy claro de lo que quiere conseguir, mostrar una gran concentración, sin importar los que estén en el terreno de juego", destaco Tomlin. "Además hemos sabido soportar la adversidad y superarnos a nosotros mismos".
Nadie dentro de la NFL se podía imaginar a unos Steelers, sin Roetlisberger, con marca de 3-0, por lo que si consiguen un 4-0 después que se hayan enfrentado a los Ravens, la sorpresa que ha dado paso a la preocupación de sus rivales se habrá convertido en un "temor" más que fundado.
Tampoco esta previsto entre los pronósticos de la NFL, que los Chiefs, un equipo que en las tres últimas temporadas había conseguido sólo 10 triunfos, en las tres primeras semanas de la presente campaña sea junto a los Steelers y los Bears de Chicago los tres únicos con marca perfecta de 3-0.
Cassel, de 28 años, el mariscal de campo que había llegado en el 2009 como la gran figura para comenzar la reconstrucción del equipo, por fin, después de la difícil primera temporada con el equipo, ha surgido ya como el líder ganador, que además ha recuperado toda la confianza en su juego, gracias al apoyo del entrenador Todd Haley.
El mariscal de campo que le hizo olvidar a Tom Brady cuando estuvo lesionado con los Patriots, ha recuperado la misma confianza que exhibía con su anterior equipo y ahora está convencido que puede llegar muy lejos.
Haley destacó que esa actitud representa otra muestra de que ha llegado una era distinta para los Chiefs, que vuelven a ser el equipo a tener en cuenta dentro de la División Oeste de la Conferencia Americana (AFC).
"Esa es una parte crucial", comentó Haley. "Una parte crítica para convertirse en un buen equipo es la capacidad de centrarse sólo en el trabajo actual, sin dejarse atrapar por el pasado ni sólo soñar con el futuro. Creo que eso es definitivamente bueno".
De ahí, que los Chiefs no quieren utilizar la semana de descanso que les corresponde para disfrutarla sino todo lo contrario, la piensan dedicar para ver muchos más vídeos, observar mejor las acciones del mariscal estelar Peyton Manning, que al frente de los Colts de Indianápolis serán sus próximos rivales.
Los Chiefs son conscientes que un 3-0 es motivo de celebración y estar contentos, pero también de responsabilidad máxima para que el éxito continúe.